Cualquiera puede fabricar

Las comunidades de makers y hackers est谩n pariendo un futuro m谩s horizontal. Las tecnolog铆as de fabricaci贸n digital, basadas en la impresi贸n 3D y el c贸digo abierto, se al铆an a la cultura libre y colaborativa para democratizar los procesos de dise帽o y producci贸n.

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聽En el pueblo bonaerense de Tres Algarrobos, cerca de General Villegas, todos conocen a Felipe Miranda: es el chico de once a帽os que naci贸 con una sola mano. Y que, desde hace cuatro meses, puede pescar recogiendo el riel como los dem谩s, gracias a su mano ortop茅dica: una pr贸tesis dise帽ada a medida de sus necesidades.

Fue producida por el emprendedor Rodrigo P茅rez Weiss y el estudiante de ingenier铆a Gino Tubaro en el聽3D Lab Fab&Caf茅聽de Buenos Aires, a un costo mucho menor que lo que ped铆a la industria, gracias a informaci贸n que encontraron en internet y a un proceso de fabricaci贸n digital.

A la sombra de la expansi贸n globalizada de productos de megafactor铆as chinas, crece su contracara: la hiperpersonalizaci贸n del dise帽o, y la hiperlocalizaci贸n de la producci贸n. Es consecuencia de los avances tecnol贸gicos, y tambi茅n del crecimiento de la cultura libre y las comunidades colaborativas.

La tecnolog铆a que vino a poner patas para arriba la noci贸n de producci贸n en serie tiene un nombre simp谩tico: impresi贸n 3D. En realidad, es toda una categor铆a: abarca distintos procesos de creaci贸n de objetos, como adici贸n de capas de resina a partir de filamentos, fusi贸n de polvo de metales, o de extrusi贸n. Lo que tienen en com煤n es que todos parten de un archivo digital; de algo intangible se produce algo material. Por eso se usa la met谩fora de la impresi贸n, aunque en este caso, lo que se 鈥渋mprime鈥 sea tridimensional.

鈥淚mpresi贸n 3D es un concepto marketinero鈥, avisa Andrei Vazhnov, autor deImpresi贸n 3D: C贸mo va a cambiar al mundoy fundador de la empresa de 鈥渋mpresoras鈥 Trimaker. 鈥淓stas tecnolog铆as se usan en la industria aeroespacial desde hace veinte a帽os, pero antes se hablaba de manufactura aditiva o prototipado r谩pido; el mejor concepto es fabricaci贸n digital. Explot贸 con la expansi贸n de internet, y la convergencia de software, hardware y materiales. Desde los noventa hay un est谩ndar de software, el formato .stl; la estandarizaci贸n abre la puerta al intercambio. Gracias a internet, millones de personas pueden usar ma帽ana el dise帽o que vos crees hoy. La revoluci贸n del software libre condujo al hardware libre, y los costos bajaron tanto que abrieron muchos mercados. Cuando una impresora costaba 500 mil d贸lares era solo para usos aeroespaciales; a 3000 d贸lares la puede comprar un dise帽ador de joyer铆a鈥. Desde junio, Trimaker vende sus impresoras desde $30.000 en una cadena de librer铆as. No es barato, pero tampoco de escala industrial.

LA AVANZADA DE LAS COMUNIDADES

Pero la tecnolog铆a es solo el instrumentos de una nueva era de intercambios y posibilidades. En torno a ella se articulan las comunidades de makers, o 鈥渉acedores鈥. Son herederos de una tradici贸n de inventores, artesanos, hobbistas y habilidosos; los 鈥淢acGyver鈥 capaces de arreglar cualquier cosa con un encendedor, un pedazo de alambre y mucho ingenio (y a veces, en Argentina, sin encendedor).

En resumen, la vieja cultura del聽Do It Yourself聽(DIY, 鈥渉acelo vos mismo鈥). Pero los MacGyvers de hoy est谩n potenciados por las posibilidades t茅cnicas y el poder de la colaboraci贸n:聽Do It with Others聽(DIWO, 鈥渉acelo con otros鈥). Hoy, como nunca antes, gracias a la circulaci贸n de conocimiento a costo cero, cualquiera puede tomar un dise帽o de c贸digo abierto de cualquier cosa 鈥搗asos, manos ortop茅dicas, sat茅lites鈥, hacerle las modificaciones que guste de manera digital y, con una inversi贸n infinitamente menor de lo que implicar铆a un desarrollo industrial, probar su prototipo.

Los makers trabajan en red, sea f铆sicamente 鈥揺n espacios conocidos como laboratorios de fabricaci贸n digital, fablabs o makerspaces鈥 o (y, en realidad) a trav茅s de foros y comunidades online. Lo que los une en esencia no es la tecnolog铆a de impresi贸n 3D, sino la libre circulaci贸n de conocimiento, archivos y ayuda. Desde hace a帽os, Evelin Heidel, estudiante de Bibliotecolog铆a, l铆der p煤blica de聽Creative Commons en Argentina聽y abanderada de la cultura libre, difunde por todo el pa铆s y la regi贸n su聽esc谩ner DAL聽o Do It Yourself. Es un aparato artesanal de bajo costo que desarroll贸 a partir del foro聽DIY Scanner: piezas de madera que se ensamblan con tornillos y sostienen dos c谩maras digitales (la parte m谩s costosa del dispositivo). Heidel ense帽a a fabricarlos en escuelas y bibliotecas, que ganan una herramienta fundamental de preservaci贸n y difusi贸n del conocimiento por una inversi贸n de la d茅cima parte de lo que cuesta un esc谩ner industrial.

Este movimiento es una consecuencia del abaratamiento de los materiales y la libre circulaci贸n de informaci贸n, pero tambi茅n una reacci贸n al abuso comercial de los grandes centros productores, y un canto a la autonom铆a. Construir las propias herramientas, repararlas y modificarlas es una forma de libertad. Es dejar de sentirse un cliente pasivo a merced del mercado, pararse como sujeto con poder de decisi贸n (y manos para actuar). Con esa filosof铆a, la comunidadiFixit聽(鈥測o lo arreglo鈥), originada en el Reino Unido, se postula como la 鈥済u铆a de reparaci贸n gratuita para todo, escrita por todos鈥: un gran repositorio colaborativo de informaci贸n pr谩ctica. Su nombre se burla de los productos Apple, y su imagen ic贸nica es un iPhone (conocido por su 鈥渋rreparabilidad鈥) abierto. 鈥淩eparar es libertad, es sustentable y crea empleos鈥, reza su manifiesto.

DIGITAL ES COMPARTIBLE

Quiz谩s la mayor disrupci贸n de la impresi贸n 3D sea lograr que un elemento 煤nico tenga el mismo costo que otro reproducido por miles. Al 鈥渋mprimirse鈥 desde un archivo, crear un objeto repetido o nuevo lleva el mismo esfuerzo, as铆 como es lo mismo imprimir cinco veces un mismo texto que textos diferentes. La diferencia no est谩 en el trabajo material, sino en el digital, que es justamente el compartible. El sitio聽Thingiverse聽(鈥渦niverso de cosas鈥) re煤ne miles de archivos para imprimir todo tipo de objetos, con licencias libres que permiten usarlos, modificarlos y compartirlos.

鈥淟a producci贸n se comoditiza y modulariza. 驴Para qu茅 pagar el costo de que un objeto llegue desde Australia si puedo bajarme el archivo e imprimirlo aqu铆?鈥, se帽ala Vazhnov. 鈥淵 como la escala de reproducci贸n es infinita, los incentivos sociales son tan fuertes que generan miles de posibilidades; la chance de influenciar a la comunidad mundial es tan atractiva que se trabaja gratis鈥.

Esto hace que los procesos de prototipado, prueba y error se aceleren exponencialmente, y que la personalizaci贸n se vuelva regla. No compite con la producci贸n masiva, siempre m谩s econ贸mica, pero cambia el juego para las piezas 煤nicas, como repuestos, objetos de arte o pr贸tesis. La mano de Felipe Miranda es solo uno de miles de casos de aplicaciones a la medicina y la ortopedia. El mes pasado, m茅dicos chinos anunciaron que reconstruir谩n el cr谩neo de un obrero que perdi贸 parte de la estructura de su cabeza en un accidente. Y ya se est谩 experimentando con la impresi贸n de 贸rganos. 鈥淪e est谩 yendo de lo m谩s inerte 鈥揺l hueso鈥 hasta lo m谩s vivo 鈥揺l coraz贸n鈥撯, detalla Vazhnov. 鈥淵a se ha logrado imprimir una vejiga, que en esencia es una bolsa, y un ri帽贸n. El cultivo se hace con tus propias c茅lulas鈥.

Cuesta imaginar qu茅 no podr铆a producirse a escala 煤nica. Hay un gran debate en torno a las armas, perfectamente imprimibles a partir de archivos online. Puede imprimirse casi todo tipo de m谩quina, incluso una impresora 3D, como laReprap, de c贸digo abierto. Todav铆a no se imprime lo electr贸nico, pero ya existen plataformas de hardware libre como聽Arduino聽y聽Raspberry Pi, microcomputadoras desde $300 que pueden integrarse a cualquier herramienta. As铆, el dise帽o y la producci贸n se horizontalizan y democratizan hasta l铆mites imposibles de prever. MacGyver hubiera sido muy feliz en estos d铆as.

CLUB DE HACEDORES

El primer聽fablab聽surgi贸 en el聽Centro de Bits y 脕tomos (CBA) del Instituto de Tecnolog铆a de Massachusetts (MIT) en 2000. Hoy su modelo se expande por el mundo; el MIT tiene registrados聽375, tres en Argentina. Pero en realidad hay muchos m谩s, y cada semana brota uno nuevo. Son todos distintos; suelen reunir herramientas de fabricaci贸n digital, como impresoras 3D y cortadoras l谩ser, con otras anal贸gicas como taladros, elementos de rob贸tica como Arduino, materiales art铆sticos y software libre.

En Buenos Aires, el CMD Lab, en el聽Centro Metropolitano de Dise帽o, ofrecemembres铆as聽y da聽cursos 隆gratuitos!聽sobre las nuevas herramientas. Entre los privados est谩n聽Garage Lab,聽El Reactor聽y el聽3D Lab-fab Caf茅, responsable de la nueva mano de Felipe. El m谩s nuevito es聽NETI聽(No Est谩 Todo Inventado), que desde el s谩bado 13 abre todos los fines de semana, orientado a la producci贸n de prototipos. El pr贸ximo s谩bado 20 ser谩 su tercera聽Netiat贸n, o marat贸n de trabajo colaborativo, en busca de soluciones para ciudades inteligentes.

Hay m谩s: la Universidad Nacional de Lan煤s arm贸 el聽MingaLab. con una orientaci贸n pro cultura libre y autogesti贸n, en la Biblioteca Popular de Barracas funciona el聽HackLab聽de software y hardware libre. En Mar del Plata est谩Mateslab Hackerspace;聽Patoruz煤 Labs聽planea una red de makerspaces de Jujuy a Santa Cruz, con una primera experiencia en C贸rdoba. Es dif铆cil seguirle el paso a esta movida; un listado de espacios聽aqu铆.

La novedad de este a帽o son los talleres para chicos de juego, arte y tecnolog铆a. El colectivo聽Wazzabi聽abri贸 hace un mes su聽Liga de Inventores y Desinventores. Smart Kids Lab invita a trabajar de manera colaborativa para mejorar sus ciudades. Y la gente de la cooperativa聽El Banquito聽da talleres itinerantes por el pa铆s.

Cada d铆a surgen nuevas propuestas. La era de la colaboraci贸n pone en manos de cualquiera -de todos- la posibilidad de un eureka que cambie las vidas de millones.

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Una cr铆tica pol铆tica abierta a todas las corrientes ideol贸gicas, sin censuras ni conveniencias, puede ser un factor de garant铆a de reformas progresistas, de evoluci贸n conveniente, sin choques tempestuosos ni irresponsables vehemencias. Alcanzar esa funci贸n es la m谩s noble aspiraci贸n del periodismo pol铆tico. Por: Francisco Martinez De La Vega
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