Fracasó la reunión por el salario mínimo y ahora deberá fijarlo el Gobierno por decreto
La primera reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en la administración del presidente Javier Milei terminó sin acuerdo entre los gremios y los empresarios. Ahora, el Poder Ejecutivo deberá fijar el nuevo valor del salario mínimo, algo que hará por decreto. La inflación del 20,6 por ciento en enero, que acumuló 50 por ciento con la de diciembre, es considerada una base para que los ingresos no pierdan con los aumentos de precios.
El SMVM fija los ingresos de los trabajadores que están por fuera de los convenios colectivos de trabajo e impacta en el Salario Social Complementario. El establecimiento del salario mínimo es la referencia que se utiliza para definir prestaciones como los planes Potenciar Trabajo y las becas Progresar, y también para establecer los límites para el pago de Ganancias.
Tras no haber llegado a una resolución, ahora el Gobierno deberá laudar entre la propuesta de los gremios, de un salario mínimo de 288.600 a partir del 1° de febrero, y la postura de los empresarios, que fue sin propuesta económica a partir de marzo. El Gobierno no tiene plazo para hacerlo, pero sí tiene facultades para instrumentarlo por decreto.
A poco de terminar la reunión, la CGT emitió un duro comunicado, en el que acusó al Gobierno de “hacer fracasar” la reunión. «Rompiendo una larga tradición de diálogo social tripartito y acuerdos colectivos en el ámbito del Consejo del Salario en nuestro país, el gobierno impidió el normal desarrollo de la reunión con el objeto de boicotear cualquier posibilidad de acuerdo», detallaron. A lo que agregaron que la CGT ”.
“En tiempos de altísima inflación y con aumentos intolerables e injustificables de precios establecer un piso social es necesario e impostergable”, agregaron. Y aludieron a su propuesta de una base de $288.600, sobre la que dijeron que “tuvo el acuerdo de las tres centrales obreras y el rechazo de la contraparte empresarial”. Aseguraron que «el Gobierno evitó por todos los medios posibles que la reunión se desarrollara con normalidad, los empresarios encabezados por la Unión Industrial Argentina fueron complacientes con esa estrategia y no formularon ninguna propuesta».
La CGT llegó al encuentro con un pedido de aumento “del 85% por la devaluación y la inflación acumulada entre los meses de diciembre 2023 y febrero 2024″. Mientras que la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Por su parte, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) llegó con el reclamo de un ajuste mensual y un incremento, que “en lo inmediato, supere los valores de la canasta básica de indigencia”.
