Mediante decreto, Javier Milei modificó el interlocutor de los gobernadores, estableciendo que a partir de ahora deberán negociar con Luis Caputo
El inicio del gobierno de Javier Milei ha aumentado la inquietud de los gobernadores sobre los fondos extra de coparticipación. La gestión ahora está bajo Hacienda, no Interior, complicando las negociaciones. Los recursos, incluyendo los ATN, están bajo escrutinio del FMI, que pidió su limitación sin éxito. A pesar del aumento de Massa, las transferencias cayeron un 3% interanual hasta noviembre. Las provincias presentan debilitamiento fiscal, con un superávit primario que pasó del 0,68% al 0,17%. Para 2024, se prevé el mayor déficit histórico. Los gobernadores esperan aclaraciones sobre la distribución de recursos para gastos corrientes. Solicitan la coparticipación del 50% del impuesto al cheque y la extensión del Fondo Fiduciario, sin señales claras. El DNU 8/2023 traslada la responsabilidad de las relaciones fiscales a Economía, generando preocupación entre los gobernadores.
Impacto del ajuste
El anunciado ajuste fiscal de Milei se espera que tenga un impacto negativo en la actividad, anticipando una disminución en la recaudación propia de las provincias. Esta combinación con una reducción en la coparticipación podría generar complicaciones, especialmente para aquellas provincias más dependientes del gobierno nacional. Exgobernadores y líderes provinciales destacan la necesidad de monitorear de cerca los resultados fiscales, anticipando posibles emisiones de bonos para proveedores. A pesar de la incertidumbre, los mandatarios confían en que el gobierno central deberá establecer puentes de diálogo y proporcionar fondos, ya que el Presidente requiere su apoyo en el Congreso para proyectos de ley. Aunque están dispuestos a brindar gobernabilidad, también establecen condiciones.
