27 de mayo de 2026

Uruguay se suma a la búsqueda de los kayakistas desaparecidos en Pinamar

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Pese al despliegue de un  megaoperativo de búsqueda, sigue siendo una incognita el paradero de Ramón Román y Gabriel Raimann, los amigos pesqueros que el domingo pasado se adentraron al mar en un kayak a la altura de la ciudad balnearia de Cariló y desaparecieron.

Pablo Román, uno de los hijos de Ramón, aportó este miércoles el dato de que los kayakistas podrían llegar a estar en Uruguay. Aunque no es un dato certero, pesqueros amigos le dieron a Román hijo la pista de que su padre y su amigo podrían estar en Punta del Este, por lo que autoridades locales pidieron colaboración al gobierno uruguayo para avanzar sobre la posible aparición del kayak en el que se movilizaban.

En ese marco, y ante la latente sospecha de que los ciudadanos argentinos estén cerca de Punta del Este, la Armada Nacional de Uruguay, a través de su vocero, Alejandro Pérez, reveló que las autoridades navales argentinas le pidieron a las autoridades nacionales uruguayas que «den aviso a los navegantes» en pos de colaborar con la búsqueda.

Asimismo, del operativo de búsqueda, desarrollado entre el partido de la Costa y el distrito de Villa Gesell, participa personal de la Policía de Seguridad; Jefaturas Comunales Pinamar, Villa Gesell y La Costa -cada uno lleva a cabo rastrillajes y búsqueda en ámbito jurisdiccional correspondiente-; delegación de Bomberos de Costa del Este y Cariló; Drones del Área de Comunicaciones de la policía de la provincia; personal de la Delegación Departamental de Investigaciones en Función Judicial y el Escuadrón Caballería Pinamar.

Román, vecino de Pinamar, y Raimann, oriundo de la provincia de Misiones, desparecieron el domingo por la mañana, luego de llegar al sector de playa con una Toyota Hilux, color negra, a metros de la bajada Robles, y adentrarse al agua con la embarcación, con intenciones de pescar. «Desde ese momento no se tuvo mas información sobre su paradero», expresó en la red social «X» la Armada.

Aquella mañana, la actividad pesquera deportiva estuvo condicionada por una alerta por vientos de 40 a 60 kilómetros por hora y ráfagas de 55 a 70 kilómetros por hora del sector oeste rotando al sur a partir del mediodía, por lo que las autoridades locales desaconsejaban navegar o realizar actividades náuticas.

Con el correr de las horas, la familia de Román se preocupó por su prolongada ausencia, pero la denuncia por desaparición y la búsqueda comenzó al día siguiente, cuando la policía les advirtió de que un vecino de la localidad había alertado al servicio de Dirección de Seguridad en Playas local sobre una camioneta estacionada sospechosamente hace horas en la bajada náutica. El fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 4 de Pinamar, quedó a cargo de la causa que se inició por «averiguación de paradero».

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