Javier Milei estará en Tucumán para la vigilia de la Independencia, sin el clima dialoguista que prevaleció hace un año
A un año, la postura de los mandatarios ya no es la misma. Los profundos recortes a las arcas distritales, la parálisis de la obra pública con el consecuente «abandono» de las rutas, la caída de la coparticipación federal y la discrecionalidad en el reparto de los Aportes al Tesoro Nacional (ATN), entre otros ítems, colmaron la paciencia. Por ello, los gobernadores avanzaron en coordinar proyectos de ley para definir nuevos esquemas de distribución del impuesto a los combustibles y de los ATN, quitándole discrecionalidad a la Nación para disponer de ese dinero. En espejo, el 8 de julio vencerán las facultades delegadas del Presidente.
El propio Jaldo, que fue blanco de críticas desde el peronismo nacional y al que se le abrió un frente interno en el PJ provincial, encarnado en el diputado nacional Gabriel Yedlin y en el legislador provincial Javier Noguera, por su cercanía con Milei, parece haber tomado nota de los cambios de climas. Tanto, que en los últimos días expresó: «A la Nación tiene que irle bien pero con las provincias incluidas. Que no pretenda el Presidente que le vaya bien al gobierno nacional mientras a los 23 o 24 distritos del interior nos va mal». Unos días antes también había manifestado que «la macro es importante, pero no suficiente. Hay que ver si nuestras empresas hoy están en condiciones de competir con otros países del mundo frente a la liberación de las importaciones. La situación nos está demostrando que no».
La agenda del 9 de Julio arrancará, a las 8, con el izamiento de la bandera en la Plaza Independencia y el tradicional chocolate patrio. Después se realizará el Tedeum en la Iglesia Catedral y al mediodía habrá un desfile cívico militar, en el Parque 9 de Julio, del que también participarán instituciones educativas, municipios y fuerzas de seguridad, tanto provinciales como nacionales.