Incidentes en Independiente: Javier Alonso responsabilizó a la seguridad privada por fallas en los protocolos
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, se refirió a los violentos incidentes ocurridos en el Estadio Libertadores de América durante el partido entre Independiente y Universidad de Chile. Los hechos dejaron 20 heridos y más de 100 detenidos.
Alonso apuntó contra CONMEBOL y la seguridad privada por el “incumplimiento de protocolos”. Remarcó que la responsabilidad de la policía en esos protocolos es “hacerse cargo de la seguridad exterior del estadio” y señaló que allí “no se produjeron incidentes, los hinchas llegaron en el horario establecido y se coordinó todo con la Policía de la Ciudad”.
“Este es un partido internacional, organizado por CONMEBOL, con público visitante. Siempre los partidos organizados por FIFA o CONMEBOL recibieron público visitante, incluso cuando en la provincia se prohibió. Esta semana se desarrollaron diversos partidos en cancha de Vélez, Huracán, incluso Racing a cargo de la misma policía y de los mismos jefes policiales. Los operativos salieron muy bien. Lo que queda claro es que hubo protocolos de CONMEBOL, que están escritos en manuales muy claros de la competencia, donde se le exige al club presentar un plan operativo y ninguno de esos protocolos se cumplió”, indicó Alonso en diálogo con Infobae.
El ministro explicó que los hinchas chilenos ingresaron con una actitud hostil. De los 2.600 presentes, “un grupo minúsculo fue el que prendió fuego y generó desmanes”. La seguridad privada, presente en todos los encuentros tanto del fútbol internacional como del fútbol argentino, fue la principal señalada: “Se ve en las imágenes que, a diferencia de otros partidos, no había un cordón de agentes de seguridad privada limitando la acción de los visitantes hacia las gargantas, ni una línea de seguridad privada que impidiera que los hinchas balconeen hacia la parte de abajo. Ahí queda clara una falta de la agencia de seguridad privada, que tenía que estar controlando ese lugar”.
Las agresiones comenzaron en el primer tiempo y escalaron hacia el final de los primeros 45 minutos. Alonso afirmó: “La responsabilidad del oficial delegado de CONMEBOL, quien decide de acuerdo al protocolo riguroso que está establecido, nunca llamó al Comité de Crisis. El entretiempo fue muy prolongado y cuando volvieron los equipos, se pidió a la policía que desalojen la tribuna de arriba para seguir jugando. El partido se tenía que suspender”.
Agregó: “Acá hay una responsabilidad clara de una dilación de CONMEBOL en suspender el partido cuando era evidente la actitud hostil. Han destrozado todo el estadio: caños, palos… Se han arrancado fierros de escaleras, rompieron los baños, los mingitorios e inodoros. Ante la demora de suspender el partido, un grupo de 40 hinchas de Independiente logra romper una pared metálica e ingresar a la tribuna, produciéndose la gresca entre los más salvajes”.
Alonso señaló que la Policía Bonaerense contribuyó al desalojo de la tribuna visitante, separó a las familias de los violentos y luego accedió a la tribuna para rescatar a personas heridas, donde hubo enfrentamientos con hinchas chilenos que dejaron policías lesionados.
Desde la Provincia confirmaron 111 detenidos y que “afuera no se produjo ningún incidente”. En total fueron 20 heridos, dos de ellos graves intervenidos quirúrgicamente en el Hospital Fiorito, y el resto fuera de peligro. Alonso concluyó: “Acá hay un organizador, que es CONMEBOL y el club, y está claro que toda la seguridad interna del estadio la tiene que llevar la seguridad privada”.
