Tras el traspaso del sable de San Martín, renunció la directora del Museo Histórico Nacional
La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia tras la oficialización del traspaso del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. La medida quedó establecida en el decreto 81/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial.
En declaraciones al diario Clarín, la historiadora señaló que la controversia en torno al sable “no es nueva en la historia argentina” y recordó antecedentes similares desde el siglo XIX. “Ya ocurrió en 1844, cuando San Martín se lo dona a Rosas, luego con la intervención de Sarmiento. Estos debates forman parte de los sectarismos extremos que atraviesan a la sociedad”, afirmó. Además, calificó la decisión del presidente Javier Milei como “una interpretación muy original” del acto de donación del prócer.
Desde el Gobierno nacional, el decreto fundamenta la decisión como parte de una política orientada a resguardar el patrimonio histórico y reafirmar los valores fundacionales del Estado argentino. “La presente medida se inscribe en una decisión del Estado nacional orientada a honrar la historia nacional, asegurar una administración responsable del patrimonio público y reafirmar, a través de sus símbolos, la soberanía, la independencia y la libertad como principios rectores del orden republicano”, sostiene el texto oficial.
En paralelo, trabajadores del Museo Histórico Nacional denunciaron que, en las redes sociales de la institución, un grupo de jóvenes identificados con el espacio libertario cuestionó la permanencia del sable en el museo. Según indicaron, los mensajes se oponían a la exhibición del arma en el edificio por haber sido dispuesta durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mediante el decreto 843/2015.
Dónde quedará el sable corvo de San Martín
El sable quedará bajo la guarda y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, cuerpo militar creado por el propio Libertador. La unidad será responsable de su preservación, seguridad e integridad, de acuerdo con las normas y protocolos vigentes.
El decreto establece que la pieza histórica será trasladada desde el Museo Histórico Nacional al cuartel del Regimiento de Granaderos, ubicado en la avenida Luis María Campos 554, en la Ciudad de Buenos Aires.
