La CGT marcha a Tribunales contra la reforma laboral
La central obrera confirmó que este lunes 2 de marzo se movilizará hacia el Palacio de Tribunales para presentar un recurso judicial contra la reforma laboral recientemente convertida en ley. La concentración comenzará a las 11 en Plaza Lavalle, desde donde las columnas sindicales marcharán para acompañar la presentación formal ante la Justicia.
La decisión llega tras el paro nacional realizado el 19 de febrero, en coincidencia con el debate parlamentario del proyecto. Según confirmó Jorge Sola, integrante de la conducción de la CGT, el objetivo es “sustentar el análisis legal” que —según la central— demuestra la inconstitucionalidad de la norma. La estrategia gremial combina presión callejera y judicialización, buscando frenar la implementación de la reforma mientras se abre un nuevo frente político.
En paralelo, los gremios docentes profundizan su plan de lucha. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), junto a UDA y CEA, llevan adelante un paro nacional y marcharán al Congreso desde las 11.30, partiendo desde el Cabildo en Avenida de Mayo y Bolívar. Entre los reclamos centrales figuran la apertura de paritarias, la restitución del FONID y la reversión del recorte presupuestario en educación.
A su vez, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) cumple un paro de 48 horas en defensa de la recomposición salarial y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, lo que refuerza el eje educativo dentro de la jornada de protestas.
Aunque algunos sindicatos nucleados en el Frente Sindicatos Unidos —como ATE, UOM, la Federación Aceitera y APLA— no participarán de esta movilización puntual, el escenario sindical mantiene un alto nivel de conflictividad. El foco ahora se traslada a los tribunales: el resultado del recurso que presentará la CGT será determinante para definir si la reforma laboral avanza sin obstáculos o queda sujeta a revisión judicial.
La sanción de la ley no cerró el conflicto. Por el contrario, abrió una nueva etapa donde la disputa se juega en la calle, en el Congreso y ahora también en la Justicia.
