Estafas desde la cárcel: allanaron la casa de un penitenciario por vínculos con el asesino del Mago Alex
Rubén Grasso, condenado a prisión perpetua por los asesinatos de Leonardo Fernández, conocido como el “Mago Alex”, y de Jésica Cigola, volvió a quedar en el centro de una investigación judicial. El interno, alojado en la Unidad 28 del Servicio Penitenciario Bonaerense en Magdalena, es investigado por presuntas estafas virtuales cometidas desde la cárcel y por posibles vínculos con un agente penitenciario.
La causa avanzó en las últimas horas con una serie de allanamientos realizados por detectives de la Policía Bonaerense en las Unidades 28 y 35 de Magdalena, además de la vivienda de un sargento del SPB identificado como Rodolfo Coman, señalado por la Justicia como presunto colaborador del detenido.
Según fuentes judiciales, Coman era jefe del pabellón donde estaba alojado Grasso cuando ocurrieron las maniobras investigadas y posteriormente fue ascendido como jefe de depósito. La sospecha tomó fuerza luego de que, durante un allanamiento realizado en marzo, se secuestrara el teléfono celular con el que presuntamente se concretaron las estafas. En la agenda del dispositivo, el contacto del penitenciario figuraba guardado bajo el nombre “Sobrino”.
El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelito (UFEIC), sostuvo que existen elementos que permiten sospechar de la participación de agentes estatales en este tipo de delitos cometidos desde cárceles bonaerenses.
De acuerdo con la investigación, desde una cuenta de Mercado Libre vinculada a Grasso se realizaron compras cuyos productos habrían sido enviados al domicilio de Coman. Además, se detectaron transferencias de dinero hacia cuentas relacionadas con el penitenciario.
La estafa por un alquiler falso en Mar del Plata
Uno de los hechos investigados ocurrió en diciembre pasado, cuando un vecino de La Lucila, partido de Vicente López, transfirió 420 mil pesos para reservar un departamento en Playa Varese, Mar del Plata, con el objetivo de pasar Año Nuevo junto a su familia.
Tras concretar la seña mediante una billetera virtual, la víctima perdió todo contacto con el supuesto propietario del inmueble y descubrió que había sido engañada. Para los investigadores, detrás de la maniobra estuvo Grasso, quien habría intentado dificultar el rastreo del dinero realizando transferencias hacia distintas cuentas bancarias y billeteras virtuales.
“El imputado simuló ser propietario del inmueble y aparentó una operación legítima mediante documentación y publicaciones en plataformas reconocidas”, indicó el fiscal Ferrari en el expediente judicial.
Otra causa por estafas con WhatsApp desde la cárcel
En paralelo, también se realizó un operativo en la Unidad 35 del SPB por otra investigación vinculada a estafas telefónicas organizadas desde el penal.
En este caso, la víctima fue un reconocido contador público al que delincuentes le robaron la cuenta de WhatsApp mediante una maniobra de ingeniería social. Los estafadores se hicieron pasar por representantes de una empresa telefónica y lograron que entregara un código de verificación, perdiendo así el control de su línea.
Luego, utilizando su foto de perfil y haciéndose pasar por él, los delincuentes ofrecieron dólares a la venta a sus contactos. Dos personas transfirieron más de 44 millones de pesos antes de advertir el engaño.
Según la investigación, las comunicaciones fueron rastreadas hasta antenas ubicadas en las inmediaciones del penal de Magdalena, lo que refuerza la hipótesis de que las maniobras fueron organizadas desde el interior de la cárcel utilizando teléfonos celulares y tarjetas SIM intercambiables.
La Justicia intenta ahora determinar el alcance de la presunta red de estafas y si existió colaboración de personal penitenciario en las operaciones investigadas.
