Trump anunció un acuerdo histórico con Venezuela por 65.000 millones de barriles de petróleo
Trump firmó un pacto con Venezuela para que empresas estadounidenses controlen 65.000 millones de barriles de crudo venezolano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que otorga a empresas estadounidenses el control sobre aproximadamente 65.000 millones de barriles de crudo venezolano, lo que representa más del 20% de las reservas totales del país sudamericano.
El acuerdo fue presentado en la Casa Blanca con la presencia de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, quien viajó a Washington para formalizar el pacto. Según informó la BBC, este convenio permitiría a Estados Unidos duplicar sus reservas estratégicas de petróleo.
Trump calificó el acuerdo como «histórico» y destacó su importancia para la seguridad energética estadounidense. De acuerdo a lo publicado por distintos medios internacionales, el convenio implica que compañías privadas de Estados Unidos tendrán acceso a vastos campos petroleros venezolanos, en un contexto de reaproximación entre ambos gobiernos.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien participó de las negociaciones, aseguró que el acuerdo atraerá inversiones privadas por hasta 100.000 millones de dólares al sector petrolero venezolano, según informó Infobae. Estas inversiones estarían destinadas a la exploración, extracción y modernización de la infraestructura petrolera venezolana, actualmente deteriorada tras años de sanciones y falta de mantenimiento.
El anuncio marca un giro significativo en la política exterior estadounidense hacia Venezuela, país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Durante años, Washington había impuesto severas sanciones al sector petrolero venezolano como parte de su presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Para Venezuela, el acuerdo representa una oportunidad de reactivar su industria petrolera, principal fuente de ingresos del país, que ha visto su producción caer drásticamente en la última década. Sin embargo, el convenio también genera interrogantes sobre la soberanía energética venezolana y las implicancias políticas de ceder el control de una porción tan significativa de sus reservas estratégicas a empresas extranjeras.
