El Gobierno estableció el nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil: aumentos escalonados hasta abril de 2027
El Gobierno fijó aumentos escalonados del SMVM desde septiembre de 2025 hasta abril de 2027, con actualizaciones mensuales progresivas.
El Gobierno nacional oficializó un nuevo esquema de incrementos para el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) que comenzará a regir desde septiembre de 2025 y se extenderá de manera escalonada hasta abril de 2027. La medida fue anunciada tras las negociaciones en el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Según informaron diversos medios, el nuevo monto que entrará en vigencia en septiembre representa un incremento respecto al valor actual, y el esquema prevé actualizaciones mensuales progresivas durante los próximos meses. La decisión busca garantizar una recomposición gradual del poder adquisitivo de los trabajadores que perciben el salario mínimo.
De acuerdo a lo publicado por medios especializados, el cronograma de aumentos se desarrollará de forma mensual, permitiendo que el SMVM alcance progresivamente valores más elevados hasta culminar en abril de 2027. Esta planificación a largo plazo representa una novedad en la política salarial del Gobierno, que habitualmente fijaba actualizaciones por períodos más breves.
El Salario Mínimo Vital y Móvil es el piso salarial legal que establece la remuneración mínima que debe percibir un trabajador por una jornada completa de trabajo. Afecta directamente a los empleados en relación de dependencia del sector privado y sirve como referencia para otros beneficios sociales y prestaciones.
La medida fue recibida con expectativa por parte de sindicatos y cámaras empresariales, que participaron en las discusiones previas al anuncio. Si bien el esquema proyecta aumentos hasta 2027, su efectividad dependerá de la evolución de variables económicas como la inflación y el crecimiento de la actividad productiva en los próximos meses.
El cronograma establecido marca un precedente en la forma de actualizar el salario mínimo en Argentina, extendiendo la previsibilidad para trabajadores y empleadores en un contexto económico que todavía presenta desafíos en materia de estabilización de precios y recuperación del poder de compra.
