Detuvieron a Sergio Urribarri para que cumpla su condena por corrupción
El exgobernador entrerriano fue detenido tras quedar firme su condena a ocho años de prisión por administración fraudulenta y corrupción.
El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido este viernes para comenzar a cumplir su condena de ocho años de prisión por corrupción, confirmaron fuentes judiciales. La medida se ejecutó tras quedar firme la sentencia dictada en su contra por administración fraudulenta y negociaciones incompatibles con la función pública durante su gestión al frente de la provincia.
Según informaron diversos medios nacionales, la detención se produjo después de que la Corte Suprema de Justicia rechazara los recursos presentados por la defensa del exfuncionario, quien había sido condenado en primera instancia en 2022. Urribarri gobernó Entre Ríos entre 2007 y 2015, período durante el cual se habrían cometido las irregularidades investigadas.
El caso judicial que derivó en su condena se centró en maniobras irregulares relacionadas con la contratación de publicidad oficial y el uso discrecional de fondos públicos. La causa fue impulsada por el fiscal Álvaro Piérola y juzgada por el Tribunal de Juicio de Paraná, que encontró pruebas suficientes para responsabilizar al exmandatario provincial.
Urribarri, quien también se desempeñó como embajador argentino en Israel durante el gobierno de Alberto Fernández hasta 2022, había permanecido en libertad mientras se agotaban las instancias de apelación. La confirmación de la condena por parte de la máxima instancia judicial dejó sin efecto cualquier posibilidad de evitar el ingreso a prisión.
De acuerdo a lo publicado por distintos medios, el exgobernador deberá cumplir la pena de manera efectiva, aunque se desconoce aún en qué establecimiento penitenciario será alojado. La sentencia también incluye inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, lo que marca el final de una extensa carrera política que incluyó además su desempeño como intendente de Concepción del Uruguay.
Este caso representa uno de los procesos por corrupción más relevantes contra un exgobernador provincial de los últimos años en Argentina, y su detención ratifica la vigencia de la condena tras el agotamiento de todas las vías procesales disponibles.
