Mayans defendió a Villarruel y denunció un «golpe institucional» por las comisiones del Senado
El senador peronista defendió a la vicepresidenta y acusó un avance irregular sobre sus atribuciones en la Cámara alta.
El senador nacional y titular del bloque del Frente de Todos, José Mayans, salió en defensa de la vicepresidenta Victoria Villarruel y denunció lo que calificó como un «golpe institucional» en medio de la disputa por la conformación de las comisiones del Senado.
Según informaron distintos medios, Mayans apuntó contra el manejo de las comisiones en la Cámara alta, en un contexto de creciente tensión entre Villarruel y el oficialismo libertario. El legislador formoseño cuestionó los intentos de limitar las atribuciones de la presidenta del Senado en la distribución de estos espacios clave para el funcionamiento parlamentario.
La defensa de Mayans se produce en un momento de fuerte interna dentro del espacio libertario, luego de que Villarruel respondiera a las críticas del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con un meme de Diego Maradona en sus redes sociales. El cruce evidenció las diferencias públicas entre la vicepresidenta y sectores del oficialismo.
De acuerdo a lo publicado por diversos portales, Villarruel viene sumando respaldos en el Senado de distintos bloques opositores, que ven con preocupación cualquier intento de recortar las facultades constitucionales que le corresponden como presidenta de la Cámara alta.
El tema de las comisiones no es menor: estos espacios definen qué proyectos se tratan, cuáles avanzan y cuáles quedan en el camino. La distribución de presidencias y vocalías entre los distintos bloques es una negociación política central al inicio de cada período legislativo.
Mayans, conocido por su experiencia parlamentaria, caracterizó la situación como un «golpe institucional», elevando el tono de la denuncia y alertando sobre lo que considera un avance irregular sobre las atribuciones de Villarruel. Su postura refleja la compleja telaraña de alianzas y tensiones que atraviesa al Senado en este inicio de gestión.
La controversia expone las fracturas internas del oficialismo y plantea interrogantes sobre la gobernabilidad legislativa en un Congreso donde el Gobierno no tiene mayoría propia y debe negociar cada iniciativa con bloques opositores que ahora encuentran en Villarruel un interlocutor más receptivo que La Libertad Avanza.
