Malvinas volvió al centro de la Asamblea General de la ONU y reavivó el cruce entre Argentina y Reino Unido
Argentina y Reino Unido volvieron a enfrentarse en la ONU por la soberanía de las Islas Malvinas, manteniendo posiciones irreconciliables.




La cuestión de las Islas Malvinas regresó al debate internacional durante la última sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se produjo un nuevo intercambio de posiciones entre Argentina y Reino Unido sobre la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur.
El gobierno argentino reiteró su reclamo histórico de soberanía sobre las islas, insistiendo en la necesidad de retomar las negociaciones bilaterales tal como lo establece la resolución 2065 de la ONU, adoptada en 1965. Esta resolución insta a ambas partes a encontrar una solución pacífica a la disputa territorial mediante el diálogo, reconociendo la existencia de un conflicto de soberanía.
La delegación argentina subrayó que el diferendo por Malvinas constituye una situación colonial pendiente de resolución en el marco del proceso de descolonización que promueve Naciones Unidas. Además, enfatizó el respeto al principio de integridad territorial y rechazó el argumento británico basado en la autodeterminación de los habitantes de las islas.
Por su parte, Reino Unido mantuvo su postura de que no existen dudas sobre su soberanía sobre las Malvinas, y defendió el derecho a la autodeterminación de los isleños. El gobierno británico argumentó que los habitantes del territorio tienen derecho a decidir su futuro político, y que en el referéndum celebrado en 2013, más del 99% de los votantes optó por mantener su estatus como territorio británico de ultramar.
La cuestión de las Malvinas es un tema recurrente en los foros internacionales, especialmente en la Asamblea General de la ONU, donde Argentina cuenta con el apoyo de numerosos países latinoamericanos y del Comité de Descolonización. Sin embargo, la posición británica se ha mantenido firme durante décadas, rechazando sistemáticamente cualquier negociación sobre soberanía.
Este nuevo episodio diplomático refleja la continuidad de una disputa que se remonta a 1833, cuando Reino Unido ocupó las islas, y que tuvo su punto más crítico en 1982 con el conflicto bélico que dejó cientos de víctimas de ambos lados.
