Polémica por declaraciones del ministro de Defensa chileno sobre soberanía británica en Malvinas
El ministro chileno Lucas Palacios afirmó que Reino Unido ejerce soberanía en Malvinas desde hace dos siglos, generando polémica regional.
El ministro de Defensa de Chile, Lucas Palacios, generó controversia al afirmar que el Reino Unido «hace 200 años ejerce soberanía» en las Islas Malvinas, en declaraciones realizadas en el marco de un encuentro comercial entre empresarios chilenos y de las islas en Punta Arenas.
Según informaron diversos medios argentinos, las declaraciones de Palacios se produjeron durante el evento «Punta Arenas Business Showroom», donde empresarios de Malvinas se reunieron con sus pares chilenos para fortalecer vínculos comerciales. El ministro chileno describió al Reino Unido como un «país amigo» de Chile y reconoció su ejercicio de facto de la soberanía en el archipiélago.
De acuerdo a lo publicado por medios locales, si bien Palacios habría respaldado formalmente el reclamo argentino de soberanía sobre las islas, sus expresiones marcaron una clara diferencia respecto a la situación comercial y práctica en el territorio. Las declaraciones llegaron en un momento de renovada tensión entre Argentina y el Reino Unido por la cuestión de Malvinas.
El encuentro en Punta Arenas evidencia los estrechos lazos comerciales que Chile mantiene con las Islas Malvinas, una realidad que históricamente ha generado roces con Argentina. La ciudad chilena es un punto estratégico de conexión logística y comercial para el archipiélago, facilitando el intercambio de bienes y servicios.
Las palabras del funcionario chileno fueron interpretadas por algunos sectores como un debilitamiento del apoyo regional a la causa argentina en Malvinas, especialmente en el contexto de la política exterior del gobierno de Javier Milei, que busca fortalecer relaciones con potencias occidentales como el Reino Unido.
Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas basándose en razones históricas, geográficas y jurídicas, considerando la ocupación británica de 1833 como un acto ilegítimo. El país busca resolver la disputa territorial mediante negociaciones pacíficas, una posición que cuenta con respaldo de organismos internacionales y de la mayoría de países latinoamericanos, aunque con matices según cada caso.
