Investigadora del CONICET advierte sobre el impacto de El Niño: «Las lluvias superarán la capacidad de absorción del suelo»
Científica del CONICET alerta sobre lluvias intensas por El Niño que excederán la capacidad de absorción del suelo hasta 2027.
Una investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) alertó sobre las consecuencias del fenómeno climático El Niño en Argentina, proyectando lluvias de tal magnitud que excederán la capacidad de absorción natural del suelo.
Según la especialista, el fenómeno de El Niño Costero se mantendría con una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, generando condiciones climáticas atípicas en gran parte del territorio nacional. Esta prolongación temporal del evento climático representa un desafío sin precedentes para las zonas más vulnerables a las precipitaciones intensas.
Los estudios más recientes indican que El Niño podría convertirse esta primavera en el fenómeno más potente de los últimos 40 años, superando eventos históricos que dejaron marcas profundas en la región. Las proyecciones científicas señalan que las precipitaciones abundantes no solo serán más frecuentes, sino también más intensas, dificultando la capacidad de los suelos para drenar el agua de manera natural.
Esta situación plantea múltiples riesgos para diversas áreas del país, especialmente aquellas dedicadas a la actividad agrícola y las zonas urbanas con infraestructura de drenaje limitada. Las lluvias extraordinarias podrían provocar anegamientos, desbordes de cursos de agua y la saturación de sistemas de desagüe en ciudades y pueblos.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que genera alteraciones en los patrones de lluvia y temperatura a nivel global. En el caso de Argentina y la región, tradicionalmente se asocia con un incremento significativo de las precipitaciones, particularmente en el centro y norte del país.
La comunidad científica continúa monitoreando la evolución del fenómeno y sus posibles impactos, mientras las autoridades evalúan planes de prevención y mitigación ante un escenario climático que demandará respuestas coordinadas en materia de protección civil, gestión de recursos hídricos y planificación territorial.
