Mauricio Macri y Patricia Bullrich volvieron a encontrarse en un evento público durante la entrega de los Premios Fortuna 2026, luego de cinco meses sin saludarse en un acto oficial. El reencuentro se produjo en un contexto de tensión dentro del espacio opositor, marcado por las diferencias entre el PRO y el gobierno de Javier Milei, del cual la ministra de Seguridad forma parte.
El ex presidente del PRO utilizó la ocasión para pronunciar un discurso en el que enfatizó la necesidad de fortalecer las instituciones argentinas. «Hemos puesto la base, pero falta institucionalidad, la política debe fijar reglas y respetarlas», afirmó Macri, en un mensaje que muchos interpretaron como un llamado de atención al oficialismo y una reivindicación de su propio legado político.
Por su parte, Bullrich fue la encargada de entregar el galardón a la empresa Toyota, y aprovechó su intervención para destacar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). «Un beneficio que me ha obnubilado», expresó la funcionaria, elogiando la herramienta que impulsa el gobierno nacional para atraer inversiones al país.
El último encuentro público entre ambos dirigentes había sido en septiembre de 2025, y desde entonces las relaciones entre el PRO y La Libertad Avanza han atravesado momentos de mayor complejidad. Mientras Bullrich optó por integrarse al gabinete de Milei, Macri mantuvo una postura de apoyo condicionado desde la oposición, reclamando mayor institucionalidad y respeto por las formas republicanas.
La coincidencia en los Premios Fortuna reavivó las especulaciones sobre el futuro de la alianza entre ambos espacios, especialmente de cara a las elecciones legislativas y ante las negociaciones que mantienen el PRO, La Libertad Avanza y la UCR en la provincia de Buenos Aires. El breve saludo entre Macri y Bullrich fue seguido con atención por la dirigencia política, que busca descifrar las señales de una relación que continúa siendo clave para el mapa electoral argentino.




