“La aplicación de derechos de exportación al sector afectaría directamente a toda la cadena vitivinícola, principalmente al sector primario atentando contra la generación de empleos, la competitividad externa y la atracción de inversiones de una industria presente hoy en 18 provincias”, sostuvo Mario González, presidente de COVIAR. Y agregó: “Somos la industria que mayor valor agregado genera por hectárea en producción y la que mayor mano de obra genuina genera por hectárea para todo el país, entre otros fundamentos que nos llevan a estar convencidos de que la vitivinicultura debe tener un 0% de derechos de explotación. Tenemos todo para crecer, todas las cualidades para producir y poder exportar al mundo”.Ahora bien, el vino, como insumo, representa un 11% del valor final de una botella exportada en promedio; y lo restante se compone de mano de obra, excedente de explotación, impuestos, capsula, tapó n, etiqueta, botella, caja, entre otros insumos, por lo que el derecho de exportación sobre el vino del 8% propuesto (que actualmente es de 0%) pasaría a representar el 71,3% de lo que se cobra específicamente por litro de vino exportado, según datos relevados por el Observatorio Vitivinícola Argentino.
Pagar derechos de exportación del 8% para la vitivinicultura implica una pérdida de competitividad y de mercados, caída en las ventas al exterior, especialmente pymes que dejarán de exportar y mayores excedentes de producción que se orientarán al mercado interno frente a la imposibilidad de poder venderlos en los mercados externos, generando una mayor oferta que presionará a la baja sobre los precios, afectando a los productores de uva y a las pymes.