Una semana antes de ser papá, lo mataron para robarle la moto cuando salía de trabajar
El viernes pasado, Sebastián Ochoa, de 26 años y empleado de una estación de servicio en José C. Paz, fue asesinado por cuatro motochorros mientras se dirigía a su casa después de terminar su jornada laboral. Ochoa, como de costumbre, avisó a su pareja, Daniela, que ya había finalizado su trabajo, pero en el camino a casa fue interceptado por los delincuentes.
Los asaltantes, a pesar de que Ochoa entregó su moto, le dispararon y lo mataron mientras intentaba escapar para evitar problemas. Según testigos, no fue un robo común, sino una «ejecución a sangre fría». Ochoa recibió un disparo por la espalda a quemarropa mientras intentaba huir.
La pareja de la víctima indicó que los mismos motochorros ya habían cometido varios robos en la zona. La Policía Bonaerense está llevando a cabo tareas de inteligencia para capturar a los homicidas, que aún están prófugos. La fiscal Mirna Sánchez, de la Unidad Funcional de Instrucción 19 descentralizada de Malvinas Argentinas, está a cargo de la investigación y ordenó la autopsia del cuerpo.
Ochoa iba a ser papá por segunda vez
Sebastián, la víctima del trágico suceso, dejó un hijo de 2 años y estaba a punto de dar la bienvenida a su segunda hija dentro de una semana. Ambos niños eran fruto de su relación anterior. Familiares y amigos lo describen como una persona querida, buena y trabajadora, dedicada a sus hijos.
Este lunes a las 11, se llevará a cabo una marcha en la puerta de la comisaría del barrio Frino para exigir justicia. Además, se ha iniciado una campaña solidaria para apoyar a la familia en este difícil momento. La comunidad espera que la solidaridad de la gente contribuya a aliviar la situación de la familia ante la pérdida de Sebastián y la llegada inminente de su segunda hija.
