Joe Biden tildó a Vladimir Putin de “loco hijo de puta” y el Kremlin se burló de él
El presidente estadounidense, Joe Biden, despotricó contra su par ruso, Vladimir Putin, calificándolo de “loco hijo de puta” (”crazy SOB”, por las siglas en inglés de “son of a bitch”), durante un evento de recaudación de fondos en San Francisco, el miércoles por la noche. Rusia respondió que el insulto era un vergonzoso intento del jefe de Estado de querer parecerse a un “cowboy de Hollywood”.
A pesar de que la semana pasada Putin dijo preferir que gane Biden en lugar de Donald Trump en una posible batalla por las elecciones 2024, el presidente demócrata arremetió contra el ruso. “Tenemos que lidiar con un loco hijo de puta como Putin y preocuparnos por una guerra nuclear, pero la verdadera amenaza existencial para la humanidad es el cambio climático”, espetó Biden.
El Kremlin afirmó el jueves que el comentario de Joe Biden en el que calificaba al presidente ruso Vladimir Putin de “loco hijo de puta” degradaba a Estados Unidos y a quienes utilizan ese vocabulario.
”Es improbable que el uso de tal lenguaje contra el jefe de otro Estado por parte del presidente de Estados Unidos afecte a nuestro presidente, el presidente Putin”, dijo el vocero presidencial, Dmitri Peskov. Agregó agregó que el comentario era “probablemente algún tipo de intento de parecer un cowboy de Hollywood. Pero sinceramente no creo que sea posible”.
”¿Ha utilizado el señor Putin alguna vez una palabra grosera para dirigirse a usted?”, se preguntó irónicamente el vocero presidencial. “Eso no ha ocurrido nunca. Por lo tanto, creo que ese vocabulario desacredita al mismo Estados Unidos”, dijo Peskov. Más tarde, añadió en declaraciones a un periodista de la televisión estatal: “Esto es una vergüenza para Estados Unidos”.
La guerra en Ucrania, la muerte del líder opositor ruso Alexéi Navalny y las afirmaciones estadounidenses de que Rusia planea colocar un arma nuclear en el espacio han provocado la mayor crisis en las relaciones entre Rusia y Occidente desde la Guerra Fría. Algunos diplomáticos rusos y estadounidenses afirman que no recuerdan una época en la que las relaciones entre las dos mayores potencias nucleares del mundo fueran peores, incluida la Crisis de los Misiles de Cuba de 1962.
