Bajó el consumo de combustibles y los automovilistas cambian la premium por la súper
La crisis económica fuerza al consumidor promedio a reducir gastos, debido a un contexto caracterizado por una inflación alta y los ingresos que no se incrementan.
Los automovilistas no son una excepción. El consumo promedio de naftas cayó en enero último 6,3% interanual, la contracción más importante desde febrero de 2021.
Así surgió de un relevamiento a nivel nacional de la consultora privada Politikon Chaco, que un informe precisó que en enero pasado “las naftas exhibieron una baja del 6,3% interanual, con tracción de la ‘premium’ que cayó 22,7% frente a una leve suba del 0,1% de la súper”. Por lo cual, la de mejor calidad tuvo un derrumbe brutal y muchos automovilistas la cambiaron por la segunda.
“A su vez, el gasoil mostró una baja del 5,1% con descensos en ambos segmentos: -3,8% el común y 7,5% el premium”, detalló el reporte en igual sentido.
El 3 de enero último el precio de la nafta subió 27%, en lo que fue el segundo aumento en lo que va del Gobierno de Javier Milei. Ese incremento de principios de año se sumó así a las dos alzas que los combustibles líquidos habían tenido en diciembre pasado: un 30% el 8, y entre el 30% y el 37% el 13 tras la devaluación del tipo de cambio. En menos de un mes, registraron una suba de alrededor de 90%.
Con el incremento del 3 de enero último, los precios en promedio de los surtidores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) quedaron en $720 para el litro de nafta “súper” y $900 para el de la “premium”.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (CECHA), Isabelino Rodríguez, confirmó este lunes en una entrevista que hay “una baja del consumo de los combustibles a nivel general”.
“Lo asociamos al ‘sinceramiento” de los precios”, dijo el presidente de CECHA, entidad que agrupa a propietarios de 4.500 estaciones de servicio.
Además, sostuvo que “la caída de ventas es mayor en los lugares fronterizos como Misiones y Mendoza por cuestiones impositivas”.
Asimismo, manifestó que “lo que hay claramente” es un corrimiento “del consumo de los automovilistas de los combustibles ‘premium’, de grado 3, a las comunes, de grado 2; tanto en lo que se refiere a la nafta como al gasoil”.
