Incendios en El Bolsón: murió un hombre que se había negado a abandonar su casa
El incendio que desde hace varios días azota la localidad de El Bolsón , en la provincia de Río Negro, ha cobrado su primera víctima fatal. Se trata de un hombre cuya identidad aún no fue revelada, quien decidió permanecer en su vivienda pese a las órdenes de evacuación emitidas por las autoridades.
El intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano , explicó a Diario Río Negro que las autoridades intentaron persuadir al vecino para que abandonara su hogar ante el avance del fuego, pero este se negó a hacerlo. Según los primeros indicios, aunque aún resta confirmación oficial, la causa probable de la muerte sería la inhalación de humo. El cuerpo será trasladado a Bariloche para realizarle la autopsia correspondiente.
En su cuenta de Instagram, el jefe comunal expresó: «Con profunda tristeza, lamentamos el fallecimiento de un vecino nuestro en la zona afectada por los incendios en Mallín Ahogado».
Por su parte, el gobernador Alberto Weretilneck también se pronunció en redes sociales, escribiendo en X (antes Twitter): «Lamentamos profundamente el fallecimiento de un vecino en la zona afectada por los incendios en El Bolsón y acompañamos a su familia y seres queridos en este difícil momento».
Evacuaciones y daños
Más de 100 vecinos del paraje rionegrino Mallín Ahogado , cercano a El Bolsón, fueron evacuados el pasado jueves debido al avance del fuego. Hasta el momento, el siniestro ya consumió más de 2.000 hectáreas , una escuela y una salita de salud. Además, unas 800 personas que se encontraban en distintos refugios de montaña fueron rescatadas y llevadas al Polideportivo Municipal de la localidad.
El incendio comenzó el jueves por la tarde en la Loma de los Piches , cerca de Cajón del Azul , y rápidamente se propagó hacia el este impulsado por fuertes ráfagas de viento y condiciones climáticas adversas.
Un panorama desolador
El intendente Bruno Pogliano describió la situación como «la mayor tragedia en nuestra localidad y en Río Negro». En declaraciones a medios locales, detalló: «Hay mucho humo y el incendio no está controlado. Los brigadistas lo tienen rodeado, pero las condiciones del viento hacen que se reaviven otros focos. Se producen rebrotes y el fuego avanza a una velocidad impensada. Hay lugares en los que saltó a 500 metros y a las casas que estaban en el medio no las tocó. Es una bola de fuego».
Este desastre natural ha dejado una estela de devastación en una región conocida por su belleza paisajística y su importancia ecológica. Las autoridades continúan trabajando arduamente para contener el avance del fuego, mientras la comunidad enfrenta una de las peores emergencias de su historia reciente.
