Alberto Fernández fue procesado por violencia de género y amenazas contra Fabiola Yañez
La Justicia procesó al expresidente Alberto Fernández por violencia de género y amenazas contra su expareja, Fabiola Yañez. Además, se le levantó la prohibición de salida del país y se le impuso un embargo de $10 millones.
La medida fue tomada por el juez federal Julián Ercolini, quien señaló que el exmandatario habría incurrido en «acoso, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad» contra Yañez, madre de su segundo hijo, Francisco.
En una resolución de 184 páginas, el magistrado también consideró que el vínculo «también habría estado marcado por episodios de violencia en el cuerpo de la víctima», en momentos en que Yañez intentaba abandonar la convivencia en el departamento que compartían en Puerto Madero.
El juez sostuvo que «se han recabado varios elementos que dan cuenta de la existencia del carácter habitual y continuo que habría adquirido la violencia que, en distintas formas, habría ejercido el imputado Fernández sobre la nombrada Yañez».
Además, Ercolini detalló que Fernández habría causado, en al menos dos ocasiones, lesiones físicas a Yañez, «agrediéndola en su brazo y ojo derecho», ambos incidentes ocurridos en 2021.
El fallo también describe cómo era el vínculo de la entonces pareja. Durante la estadía de Yañez en la Quinta de Olivos, el exmandatario «habría condicionado económicamente a la víctima como medio para manipularla y continuar ejerciendo poder y control sobre ella».
El juez señaló que Fernández, de forma directa y a través de terceros, «habría insistido de manera agresiva» para que Yañez no realizara la denuncia y la habría presionado a publicar un comunicado conjunto, prometiéndole que en el futuro no les faltaría nada ni a ella ni a su hijo.
En el escrito, Ercolini concluyó que «luego de al menos ocho años de agresiones psicológicas y físicas infligidas a Fabiola Andrea Yañez por el imputado en forma continua y habitual en el marco de su relación de pareja, estas habrían dejado en la víctima secuelas de daño psíquico, produciéndole un debilitamiento permanente de su salud».
