El Gobierno despidió al fotógrafo que permitió identificar al agresor de Pablo Grillo
Tras difundirse las imágenes que revelaron la brutal represión policial durante las últimas protestas de jubilados —incluyendo el violento ataque que dejó a Pablo Grillo hospitalizado y luchando por su vida—, el Gobierno de Javier Milei decidió despedir al fotógrafo que captó esas pruebas clave para el caso.
El blanco: un periodista que documentó la represión
Se trata de Kaloian Santos Cabrera, fotógrafo de El Destape y empleado de la Secretaría de Cultura desde hace más de 10 años. Sus imágenes fueron cruciales para identificar a los responsables de la violencia, especialmente al gendarme que agredió a Grillo. Sin embargo, en un acto que denuncia como persecución política, fue el único al que no renovaron su contrato.
«Fue un despido personalizado: solo a mí me echaron de todo el área de prensa», declaró Santos Cabrera, vinculando su salida con las fotos que expusieron la represión.
Un despido con excusas sospechosas
El fotógrafo relató que, en enero, su contrato anual fue reducido a solo tres meses sin explicación. Aunque Recursos Humanos admitió un «error» y prometió regularizarlo en abril, el 31 de marzo recibió una llamada de María José Pérez Insúa, directora de Comunicación de la Secretaría, anunciándole que «desde arriba» ordenaron no renovarlo por «recorte de personal».
Doble rol: funcionario y cronista de la calle
Además de su trabajo estatal, Santos Cabrera cubre manifestaciones como freelance. Según sus fuentes, Capital Humano fue quien lo señaló para su despido.
«Sabía que este gobierno podía hacer esto, pero no me arrepiento. Mi trabajo fue impecable durante 10 años, sin importar el partido en el poder. Estoy orgulloso de haber mostrado la realidad con mi cámara», afirmó.
