Atentado en Jerusalén: seis muertos, entre ellos una ciudadana argentina
En medio del creciente conflicto en Gaza y la tensión regional, Israel sufrió uno de los ataques más sangrientos de los últimos años. Dos palestinos provenientes de Cisjordania abordaron un colectivo en Jerusalén y abrieron fuego contra los pasajeros, provocando la muerte de seis personas, incluida la ciudadana argentino-israelí Sara Mendelson, y heridas a otras 15, de las cuales seis se encuentran en estado grave. Los agresores fueron abatidos de inmediato por un miembro de las fuerzas de seguridad y un civil.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, suspendió su audiencia judicial por cargos de corrupción para dirigirse al lugar del ataque y declaró: «Estamos enfrentando una guerra intensa contra el terrorismo en varios frentes». Desde Gaza y Líbano, se reportaron nuevas víctimas tras ataques israelíes, con más de 40 palestinos y cinco libaneses fallecidos. Netanyahu expresó sus condolencias y advirtió sobre un cercado de los pueblos de origen de los atacantes, una medida considerada por organizaciones de derechos humanos como un castigo colectivo.
Reacción de Argentina
La Cancillería argentina emitió un comunicado repudiando el ataque y lamentando especialmente la muerte de Sara Mendelson: «La República Argentina condena enérgicamente este brutal atentado terrorista que segó la vida de inocentes», sostuvo. El gobierno expresó su solidaridad con Israel y envió condolencias a las familias de las víctimas, reafirmando su compromiso en la lucha contra el antisemitismo y cualquier forma de violencia e intolerancia.
Temor a represalias en Cisjordania
Israel ha implementado históricamente castigos colectivos contra familias y comunidades palestinas tras ataques contra ciudadanos israelíes. Esto incluye la demolición de viviendas y detenciones prolongadas sin juicio. Tras el atentado, Netanyahu anunció que se estaban «cercando los pueblos de origen de los atacantes» en Cisjordania.
Según Al Jazeera, el ejército israelí cerró los puestos de control entre Cisjordania y Jerusalén Este, y comenzó redadas en localidades palestinas como Qatana, Biddu, Beit Inan y Beit Duqu. Fuentes palestinas advierten que podrían producirse fuertes represalias. «Estamos todos muy tensos esperando a ver lo que va a pasar», señaló una dirigente social del campo de refugiados Aida.
