Tras las denuncias por sobreprecios, Demian Reidel dejó el directorio de Nucleoeléctrica
Demian Reidel, asesor del presidente Javier Milei, dejó su cargo en el directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) en un contexto atravesado por cuestionamientos internos y denuncias por presuntos sobreprecios en contrataciones realizadas durante su gestión. En su lugar asumirá Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y ex presidente de Dioxitek.
La salida de Reidel se produce semanas después de que el propio directorio desplazara a dos gerentes que habían sido designados por él y que quedaron bajo investigación por posibles irregularidades en una licitación vinculada al servicio de limpieza de las centrales nucleares. Según denuncias internas, los valores presentados superaban ampliamente los costos de referencia del mercado, lo que derivó en la apertura de sumarios administrativos y en la suspensión del proceso de contratación.
El conflicto no se limitó a ese expediente. Presentaciones sindicales y reportes internos también señalaron presuntas anomalías en otros procesos de compra y licitación dentro de la empresa estatal, lo que profundizó la crisis interna y aumentó la presión política y administrativa sobre la conducción de Reidel.
Reidel había asumido la presidencia de NASA en abril de 2025 y, de manera simultánea, continuaba desempeñándose como asesor del presidente Milei, con quien mantiene una relación de estrecha cercanía política y personal. Desde el oficialismo indicaron que su salida del directorio se inscribe en un proceso de reorganización de la compañía y en los cambios impulsados en el área nuclear. En el Gobierno no descartan que el funcionario vuelva a concentrarse exclusivamente en tareas de asesoramiento presidencial.
Tras la asamblea de accionistas, el nuevo directorio quedó conformado con Juan Martín Campos como presidente, Martín Porro como vicepresidente y Diego Chaher como uno de los directores que continuará en funciones. Nucleoeléctrica Argentina, operadora de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, atraviesa además una etapa de reestructuración enmarcada en el plan oficial de privatización parcial del sector nuclear.
