Milei rechazó cifras sobre desempleo y salarios en medio de cuestionamientos a su gestión económica
El presidente negó incremento del desempleo y caída salarial, cuestionando cifras sobre cierres de empresas en medio del debate económico.
El presidente Javier Milei salió a cuestionar las estadísticas que señalan un aumento del desempleo y una caída del poder adquisitivo durante su gestión, afirmando que ambos indicadores no registraron retrocesos. Las declaraciones del mandatario generaron un nuevo capítulo en el debate sobre el impacto social de las políticas económicas implementadas desde diciembre.
«El desempleo no aumentó», aseguró Milei al referirse a las críticas sobre la situación del mercado laboral argentino. El presidente también negó que los salarios hayan experimentado una caída real, desestimando análisis que indican una pérdida del poder de compra de los trabajadores en los primeros meses de su administración.
Además, el mandatario apuntó contra quienes destacan el cierre de empresas como consecuencia de la política económica oficial. «Es muy deshonesto mirar solo las que cierran», expresó, sugiriendo que no se considera el panorama completo del sector privado ni las nuevas empresas que se crean.
Las afirmaciones presidenciales contrastan con informes de distintos observatorios económicos y sindicatos que vienen alertando sobre el deterioro de las condiciones laborales. El debate sobre la evolución del empleo y los ingresos se ha convertido en uno de los puntos más sensibles de la gestión libertaria.
La discusión sobre las cifras del mercado laboral refleja la tensión entre el Gobierno y diversos sectores de la sociedad que cuestionan el costo social del programa de ajuste. Mientras la administración nacional sostiene que los indicadores son positivos o estables, organizaciones sociales y gremiales presentan datos que muestran un panorama más complejo.
La mirada oficial sobre el estado del empleo y los salarios continúa generando controversia en un contexto económico marcado por medidas de austeridad y reestructuración del gasto público.
