Encuesta revela que tres de cada diez votantes de Milei desaprueban hoy su gestión
Un relevamiento reveló que 3 de cada 10 votantes de 2023 hoy desaprueban la gestión presidencial, principalmente por el impacto económico.
Un reciente relevamiento demoscópico arrojó datos reveladores sobre la evolución del apoyo a Javier Milei: aproximadamente tres de cada diez personas que votaron al presidente libertario en 2023 actualmente desaprueban su gestión, según informó Letra P.
El estudio identificó un perfil específico entre estos «arrepentidos libertarios», quienes mayoritariamente pertenecen a sectores medios y bajos afectados por las medidas de ajuste económico implementadas durante el primer año de gobierno. La caída del poder adquisitivo y el impacto de las políticas de austeridad fiscal aparecen como las principales causas de este distanciamiento.
De acuerdo a lo publicado por diversos medios, el descontento se concentra especialmente en votantes que depositaron su confianza en el mandatario esperando una rápida mejora en su situación económica personal. El deterioro de los ingresos reales, sumado a la continuidad de la inflación -aunque en descenso-, habría generado frustración en este segmento del electorado que inicialmente respaldó la propuesta de cambio radical.
La encuesta también reveló que, pese a esta merma en el apoyo, el núcleo duro de votantes libertarios se mantiene firme en su respaldo al presidente. Este grupo, más ideologizado y convencido de la necesidad de las reformas estructurales, continúa avalando las medidas de ajuste como un camino necesario hacia la estabilización económica.
El fenómeno de los «arrepentidos» representa un desafío para el oficialismo de cara a las elecciones legislativas de medio término. La capacidad del gobierno para revertir esta tendencia dependerá, según analistas políticos, de mostrar señales concretas de recuperación económica que impacten positivamente en el bolsillo de los sectores medios y populares.
Este escenario refleja la tensión inherente a los procesos de ajuste económico: mientras el gobierno sostiene que los resultados llegarán a mediano plazo, un sector de su electorado original exige resultados más inmediatos que justifiquen el costo social de las reformas implementadas.
