Cierran la Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú por riesgo de crecidas extremas
El acceso permanecerá cerrado unos 40 días por riesgo de crecidas extremas vinculadas al fenómeno climático que afecta toda la región del Litoral.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú decidieron cerrar el acceso a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos turísticos de las Cataratas del Iguazú, como medida preventiva ante el riesgo de crecidas extremas vinculadas al fenómeno climático El Niño. Según informó Canal26, la restricción se mantendrá durante aproximadamente 40 días.
La decisión responde a los pronósticos que alertan sobre un aumento significativo del caudal del Río Iguazú en las próximas semanas, lo que podría generar condiciones peligrosas para los visitantes que recorren las pasarelas que conducen a este icónico salto de agua. Las intensas lluvias asociadas al fenómeno El Niño en la región del Litoral argentino han incrementado los niveles de los ríos en toda la zona.
Esta no es la primera vez que la Garganta del Diablo debe cerrarse por motivos climáticos. El Parque Nacional Iguazú ha implementado protocolos de seguridad que incluyen el cierre temporal de circuitos cuando las condiciones meteorológicas o hidrológicas representan riesgos para los turistas. Las pasarelas que permiten llegar hasta el punto más cercano a esta majestuosa caída de agua pueden verse afectadas por el aumento del caudal y la fuerza del río.
El fenómeno El Niño ha venido generando diversas consecuencias en Argentina, particularmente en la región del Litoral. Además del impacto en las Cataratas del Iguazú, se han registrado alertas por crecidas históricas del Río Paraná, poniendo bajo vigilancia a varias provincias de la zona. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha proyectado que este fenómeno climático se extendería al menos hasta febrero de 2027, lo que sugiere que podrían repetirse situaciones similares en los próximos meses.
Durante el período de cierre, los turistas que visiten el Parque Nacional Iguazú podrán acceder a otros circuitos y miradores disponibles, aunque sin poder llegar hasta la Garganta del Diablo. Las autoridades del parque mantienen un monitoreo constante de las condiciones hidrológicas para evaluar cuándo será seguro reabrir este sector.
