Esteban Bullrich propone un acuerdo educativo nacional de 10 años tras los resultados de PISA
El exministro llamó a un pacto educativo de largo plazo tras los resultados de PISA y planteó alfabetización, docentes y evaluación como ejes.
El exministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, se pronunció sobre la situación educativa argentina tras conocerse los resultados de las pruebas PISA 2025, que volvieron a evidenciar el bajo desempeño del país en comparación con otras naciones. En sus declaraciones, el exfuncionario sostuvo que los problemas del sistema educativo argentino no son recientes, sino que llevan décadas de deterioro acumulado.
Bullrich planteó que ninguna gestión gubernamental puede resolver la profunda crisis educativa en un único mandato de cuatro años. Por ello, propuso la firma de un acuerdo educativo nacional con una vigencia de 10 años, que trascienda las alternativas políticas y garantice continuidad en las políticas públicas del sector, independientemente de los cambios de gobierno.
El exministro identificó tres ejes fundamentales para revertir la situación: en primer lugar, la alfabetización, considerada la base imprescindible para cualquier aprendizaje posterior; en segundo término, la formación docente, destacando la necesidad de mejorar la calidad y actualización de quienes educan; y finalmente, la evaluación sistemática, como herramienta para medir avances y detectar falencias.
Las pruebas PISA, organizadas por la OCDE, evalúan cada tres años las competencias de estudiantes de 15 años en lectura, matemática y ciencias. Los resultados de Argentina en las últimas ediciones han sido consistentemente preocupantes, ubicando al país por debajo del promedio regional y muy alejado de las naciones con mejores desempeños educativos.
La propuesta de Bullrich se enmarca en un debate que distintos sectores vienen impulsando desde hace años: la necesidad de establecer políticas de Estado en educación que no dependan de la voluntad política de cada administración, sino que respondan a objetivos consensuados y de largo plazo. La crisis educativa argentina es reconocida como uno de los principales desafíos estructurales que enfrenta el país para su desarrollo futuro.
