Milei volvió a atacar a periodistas: llamó «Mierdanecio» a Novaresio y «versión de mierda de Lucas Adams» a Pagni
El presidente utilizó sus redes sociales para insultar a los periodistas Luis Novaresio y Carlos Pagni con términos despectivos.
El presidente Javier Milei protagonizó un nuevo episodio de confrontación con la prensa al lanzar duros insultos contra reconocidos periodistas argentinos a través de sus redes sociales. En esta oportunidad, los destinatarios de sus cuestionamientos fueron Luis Novaresio y Carlos Pagni, a quienes se refirió con términos despectivos.
Según trascendió en distintos medios, el mandatario utilizó su cuenta en redes para llamar «Mierdanecio» al conductor y periodista Luis Novaresio, en lo que representa una nueva arremetida contra la prensa crítica de su gestión. Asimismo, se refirió al analista político Carlos Pagni como «versión de mierda de Lucas Adams», en una comparación que buscaría desacreditar su labor periodística.
Este tipo de ataques hacia comunicadores no son nuevos en el estilo del presidente libertario, quien desde su campaña electoral ha mantenido una relación conflictiva con sectores de la prensa tradicional. Milei ha caracterizado su discurso político con un lenguaje confrontativo, especialmente dirigido hacia aquellos medios o periodistas que cuestionan sus políticas o decisiones de gobierno.
Los insultos presidenciales generaron reacciones en el ámbito periodístico y político, donde diversos sectores expresaron preocupación por el deterioro del vínculo institucional entre el poder ejecutivo y la libertad de prensa. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión han advertido en reiteradas ocasiones sobre los riesgos que implica la descalificación sistemática del periodismo independiente.
Tanto Novaresio como Pagni son figuras reconocidas del periodismo argentino, con extensa trayectoria en medios de comunicación nacionales y análisis político. Ambos han ejercido la crítica y el análisis de la gestión gubernamental desde sus respectivos espacios, práctica habitual en el ejercicio periodístico democrático.
Este nuevo episodio se suma a una serie de enfrentamientos públicos que el presidente ha sostenido con diferentes actores mediáticos, configurando un escenario de tensión permanente entre Casa Rosada y parte de la prensa nacional.
