El Gobierno apelará el fallo a favor de las universidades y descarta negociar
El Ejecutivo presentará un recurso judicial y descarta sentarse a dialogar con los representantes del sector educativo.
El Gobierno nacional decidió apelar la sentencia judicial que obligaba al Estado a actualizar el presupuesto universitario y cerró definitivamente las puertas a cualquier tipo de negociación con el sector educativo.
La medida se produce días después de que la Justicia fallara a favor de las universidades públicas, ordenando la recomposición presupuestaria en línea con los niveles de inflación. El fallo representó un duro revés para la administración libertaria, que había resistido sistemáticamente los reclamos de rectores y la comunidad educativa.
Desde el Ejecutivo confirmaron que presentarán un recurso de apelación ante instancias superiores, argumentando que las decisiones presupuestarias son potestad exclusiva del Poder Ejecutivo y que la intervención judicial constituye una intromisión en las competencias constitucionales del gobierno.
La postura oficial marca un endurecimiento en el conflicto con las universidades, que llevan meses reclamando fondos adicionales para hacer frente al deterioro salarial de docentes y no docentes, así como para sostener gastos de funcionamiento básicos.
Paralelamente, el Gobierno descartó de manera categórica cualquier posibilidad de sentarse a negociar con los representantes universitarios. Esta decisión implica mantener sin modificaciones el presupuesto actual, pese a las advertencias sobre el impacto en la calidad educativa y el funcionamiento de las casas de altos estudios.
El conflicto universitario se ha convertido en uno de los principales focos de tensión social durante el último año, con masivas movilizaciones en defensa de la educación pública que congregaron a cientos de miles de personas en todo el país.
Mientras la apelación sigue su curso en los tribunales, las universidades enfrentan serias dificultades operativas y los salarios del personal continúan perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación, profundizando una crisis que parece estar lejos de resolverse en el corto plazo.
