La empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) regresó al ámbito privado tras la adjudicación de su control al consorcio liderado por Rowing S.A., que presentó una oferta de u$s340,2 millones en el proceso de privatización impulsado por el gobierno nacional.
El consorcio ganador está encabezado por Rowing S.A., firma vinculada al empresario Walter Román, quien se asoció con otros actores del sector para hacerse con la operación de la principal compañía de agua y saneamiento del área metropolitana de Buenos Aires. Según informaron diversos medios, Román consolidó una alianza estratégica que le permitió liderar la oferta ganadora en una puja que marca el retorno de AySA al sector privado después de años de gestión estatal.
La privatización de AySA representa uno de los hitos más significativos en la política de transferencia de servicios públicos que lleva adelante el actual gobierno. La empresa, que provee agua potable y servicios cloacales a millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, había estado bajo control estatal desde su reestatización en 2006, cuando el Estado argentino recuperó el servicio tras la salida de Aguas Argentinas.
El monto ofertado por el consorcio de Rowing S.A. superó las expectativas iniciales del proceso licitatorio, consolidando así la adjudicación en favor de este grupo empresarial. La operación implica no solo la transferencia del control accionario, sino también la responsabilidad sobre la infraestructura y la prestación del servicio a una de las áreas urbanas más densamente pobladas del país.
La vuelta de AySA a manos privadas genera expectativas sobre las inversiones futuras en infraestructura hídrica y mejoras en el servicio, al tiempo que plantea interrogantes sobre las tarifas y el alcance de las obligaciones del nuevo operador. El gobierno sostiene que esta medida busca mejorar la eficiencia del servicio mediante la gestión privada, en línea con su política de reducción del gasto público y transferencia de empresas estatales al sector privado.



