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Milei no felicita a Lula: el Gobierno dice que en 2023 no hubo «ningún gesto»

El vocero Adrián Ravier justificó que no habrá saludo a Lula por su reelección: dijo que en 2023 no tuvo gestos hacia Milei.

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El Gobierno de Javier Milei no felicitó al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por su reelección y lo justificó este martes 27 de octubre a través de su vocero, Adrián Ravier, quien argumentó que en 2023 Lula no tuvo «ningún gesto» hacia el actual mandatario argentino cuando este ganó las elecciones. La definición llegó dos días después del balotaje del domingo 25 de octubre, en el que Lula se impuso sobre Flávio Bolsonaro.

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Claves de la noticia

  • El vocero Adrián Ravier explicó que no habrá comunicado oficial ni de la Casa Rosada ni de la Cancillería sobre el resultado electoral en Brasil.
  • Como fundamento, sostuvo que Lula no tuvo gestos hacia Milei cuando este fue electo en noviembre de 2023.
  • Consultado sobre el silencio presidencial, el vocero afirmó que «el Presidente no es un hipócrita» y reconoció diferencias ideológicas entre ambos mandatarios.
  • La única expresión oficial fue que se «tomó nota» del resultado de los comicios brasileños.
  • El Gobierno aseguró que las diferencias políticas no afectarán el vínculo comercial entre la Argentina y Brasil.

Qué dijo el Gobierno

Según el relato de varios medios que cubrieron la consulta, Ravier respondió a las preguntas sobre por qué la Casa Rosada no había saludado al mandatario reelecto, algo que sí hicieron otros jefes de Estado de la región. El vocero indicó que no habría un pronunciamiento formal y que, ante la insistencia, la posición oficial se limitaba a señalar que se había tomado nota del resultado electoral de Brasil.

El argumento central fue de reciprocidad: cuando Milei ganó el balotaje de 2023, sostuvo Ravier, Lula no tuvo ningún gesto hacia él. El vocero sumó que el Presidente no es un hipócrita, en referencia a las diferencias ideológicas que separan a ambos líderes, y aclaró que esas diferencias no tendrían impacto sobre el comercio bilateral.

Qué había pasado en 2023

La explicación oficial fue cuestionada por distintos medios argentinos, que recordaron que en noviembre de 2023 Lula publicó un mensaje en la red social X en el que deseaba «buena suerte y éxito» al nuevo gobierno argentino y reafirmaba su disposición a trabajar con los «hermanos argentinos». Ese texto, sin embargo, no mencionaba a Milei por su nombre, un detalle que explica por qué el Gobierno lo considera insuficiente.

En aquellos días Lula también anunció que no viajaría a la asunción del 10 de diciembre. Su asesor Celso Amorim dijo entonces que el mandatario brasileño se sentía «personalmente ofendido» por las declaraciones que Milei había hecho durante la campaña. Desde entonces la relación entre ambos estuvo marcada por los cruces: en 2024 Lula pidió públicamente que Milei se disculpara por haber dicho, según sus palabras, «muchas estupideces», algo que el Presidente argentino rechazó, y el entonces vocero Manuel Adorni respondió que Milei no había cometido «nada de lo que tenga que arrepentirse».

El contexto político en la Argentina

El silencio de la Casa Rosada contrasta con el reclamo de sectores de la oposición. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, exigió a Milei que reconozca el triunfo de Lula y se lo planteó públicamente en las horas posteriores al balotaje, mientras que dirigentes como Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa celebraron el resultado en las redes.

Brasil es el principal socio comercial de la Argentina en la región y un destino clave de las exportaciones industriales. En ese sentido, el Gobierno buscó llevar tranquilidad y ratificó que la relación económica se mantendrá al margen de las diferencias entre los presidentes.

Qué puede pasar ahora

Lula deberá asumir su nuevo mandato en los próximos meses y el vínculo con Buenos Aires será uno de los temas de su agenda regional, en un contexto en el que el Mercosur y la negociación de acuerdos comerciales requieren coordinación entre ambos países. Hasta el momento no hay indicios de un cambio en la postura de la Casa Rosada, que mantiene su decisión de no emitir un saludo formal.

Mientras tanto, el episodio se suma a una larga lista de desencuentros personales entre ambos presidentes y vuelve a poner sobre la mesa el estilo de política exterior del Gobierno, que prioriza la afinidad ideológica en su relación con otros líderes. Habrá que ver si, en las próximas semanas, algún canal diplomático permite reencauzar el diálogo político, o si la relación seguirá limitada a lo estrictamente comercial.

Fuentes: Perfil, Rosario3, La Capital, The Objective.

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Agustin Pereyra

Director de Plano Político.

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