El refuerzo social de Milei aún no ha tenido impacto, los depósitos en Capital Humano se encuentran «vacíos» y la situación social se intensifica en la última semana del año
A pesar de la promesa de aumento en la Tarjeta Alimentar y la duplicación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), estas medidas aún no se han concretado y, en la antesala de las fiestas, se observa una aceleración de la inflación que afecta especialmente a los sectores más vulnerables.
El Instituto de Investigación Social, Económica y Política (Isepci) realiza mediciones mensuales que siguen de cerca las variaciones de los precios de la canasta básica en almacenes de «cercanía» en barrios populares. Estos lugares quedan fuera de la medición del Indec y no suelen beneficiarse de programas de precios cuidados ni ofertas de grandes cadenas.
Según el Isepci, la canasta básica acumuló un aumento del 185,19% durante el año 2023, pasando de $64,134.25 en diciembre de 2022 a $182,905.48 en noviembre de 2023. A esta subida se suma la proyectada para diciembre, que se estima en alrededor del 25%.
Isaac Rudnik, director del Isepci, señala que a pesar de las explicaciones sobre «precios pisados» por parte de algunos empresarios, la realidad para los consumidores es sentirse «pisados por los precios». Las mediciones también indican una disminución en el consumo, especialmente en productos como la carne.
Estas cifras resaltan la preocupación por el impacto de la inflación en los sectores más desfavorecidos, a pesar de las promesas de medidas de asistencia por parte del gobierno de Javier Milei.
Depósitos vacíos
La inestabilidad en los precios ha generado preocupación entre las organizaciones sociales, que han solicitado un refuerzo para los comedores populares. Sin embargo, el Ministerio de Capital Humano ha respondido indicando que «no quieren vender». Según informes, los depósitos del ministerio están actualmente vacíos, y a pesar de las solicitudes, se ha distribuido la poca asistencia disponible.
Aunque algunos comedores recibieron una asistencia de último momento desde la provincia de Buenos Aires en forma de paquetes navideños, la entrega fue desigual. Los paquetes contenían turrones, pan dulce, maní y garrapiñada. Algunos comedores pudieron satisfacer la demanda local, mientras que otros no recibieron nada. La situación genera preocupación entre las organizaciones sociales, ya que no todas tienen un acuerdo político con el gobierno provincial, y el refuerzo que se espera para enero no parece ser suficiente para cubrir las necesidades actuales.
Campañas
Organizaciones sociales, como Barrios de Pie y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), están llevando a cabo acciones para garantizar alimentos y asistencia a los sectores más vulnerables durante las festividades de Navidad. Norma Morales, coordinadora de Somos Barrios de Pie, expresó que están viviendo el ajuste con más crueldad que otros sectores, pero eso los impulsa a estar más organizados y ser solidarios. Sin embargo, señala que están experimentando problemas para que la mercadería llegue a los barrios populares.
El MTE lidera la iniciativa «Ninguna familia sin Navidad» y ha organizado una cena solidaria frente al Congreso para alrededor de 2500 personas en situación de calle. A pesar de las dificultades y las condiciones climáticas adversas, la iniciativa cuenta con la participación de más de 2000 voluntarios y se llevará a cabo para brindar una Navidad solidaria a quienes más lo necesitan.
