Una encuesta reveló los altos niveles de rechazo que generan Milei y Kicillof entre el electorado
Un sondeo reveló que Milei tiene 63% de rechazo a otro mandato, mientras Kicillof domina el Conurbano pero enfrenta resistencias en otros territorios.
Un reciente sondeo de opinión pública midió los niveles de rechazo que generan tanto el presidente Javier Milei como el gobernador bonaerense Axel Kicillof entre los votantes argentinos, arrojando resultados que reflejan la fuerte polarización del escenario político actual.
Según lo informado por diversos medios que accedieron a los datos del relevamiento, el presidente Milei registra un 63% de rechazo ante la posibilidad de un segundo mandato, una cifra que evidencia el desgaste político del líder libertario en poco más de un año de gestión. Este elevado porcentaje de imagen negativa se produce en un contexto donde el gobierno nacional enfrenta críticas por el impacto de su programa de ajuste económico.
Por su parte, el gobernador Kicillof también presenta niveles significativos de rechazo, aunque el estudio revela matices según las diferentes geografías políticas del país. De acuerdo a lo publicado por medios especializados, mientras Kicillof mantiene un dominio consolidado en el Conurbano bonaerense, Milei conserva ventaja en el escenario nacional, lo que evidencia las diferencias territoriales en las preferencias electorales.
El sondeo también incluyó mediciones comparativas con otros dirigentes políticos. Según datos difundidos, en un eventual enfrentamiento electoral, el ex ministro de Economía Sergio Massa obtendría mejor performance contra Milei que la que registraría Kicillof en una hipotética contienda similar, reflejando las distintas capacidades de tracción electoral de las figuras del peronismo.
Estos resultados llegan en un momento clave del calendario político, con las elecciones legislativas de medio término aproximándose y las distintas fuerzas comenzando a delinear estrategias y candidaturas. El escenario, según coinciden los análisis, permanece abierto y la alta polarización entre las principales figuras políticas define un panorama electoral complejo para los próximos comicios.
La medición refleja que tanto el oficialismo libertario como el principal espacio opositor en la provincia de Buenos Aires enfrentan desafíos importantes para ampliar sus bases de apoyo más allá de sus núcleos duros de votantes.
