Estados Unidos invertirá USD 7.000 millones en el proyecto Corredor Andes-Atlántico
Washington comprometió inversión millonaria para desarrollar infraestructura que conectará Vaca Muerta con puertos del litoral argentino.
El gobierno argentino anunció un acuerdo estratégico con Estados Unidos por el cual Washington comprometió una inversión de hasta USD 7.000 millones para el desarrollo del denominado «Corredor Andes-Atlántico», un proyecto de infraestructura que busca potenciar la conectividad entre la región de Vaca Muerta y los puertos del litoral argentino.
Según informaron diversos medios nacionales, el acuerdo contempla inversiones en sectores clave como la explotación de recursos energéticos en Vaca Muerta y el desarrollo de la cadena de valor del litio, dos áreas prioritarias para la administración de Javier Milei en su estrategia de inserción económica internacional.
El Corredor Andes-Atlántico representa uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos para Argentina en las últimas décadas, planteando mejorar las vías de transporte y logística entre la cordillera de los Andes y la costa atlántica. Esta iniciativa apunta a facilitar la exportación de recursos naturales estratégicos y reducir los costos operativos para las empresas que operan en la región patagónica.
De acuerdo a lo publicado por medios especializados, la inversión estadounidense se enmarca en un contexto de creciente interés de Washington por asegurar el acceso a recursos críticos en América Latina, particularmente litio y gas natural, en un escenario global de competencia geopolítica con otras potencias.
El anuncio se produce en un momento en que el gobierno nacional busca atraer inversiones extranjeras para reactivar la economía y generar divisas genuinas. La concreción efectiva del proyecto dependerá de la definición de marcos regulatorios claros y de la coordinación entre diferentes niveles del Estado para garantizar la viabilidad de las obras de infraestructura necesarias.
El acuerdo fue calificado por voceros oficiales como «histórico» y representa una de las apuestas más significativas de la actual gestión en materia de política exterior económica y desarrollo de infraestructura estratégica.
