El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó el domingo 11 de octubre un acto masivo en la Avenida Paulista, en San Pablo, a dos semanas de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, en la que buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL). La movilización, presentada como una «Marcha por la Democracia», ocupó buena parte de la principal avenida paulista y se replicó en otras ciudades del país.
Claves de la noticia
- Lula habló desde un camión de sonido frente al Museo de Arte de San Pablo (MASP), en la Avenida Paulista.
- La agencia estatal Agência Brasil informó que miles de personas ocuparon la mayor parte de la avenida; medios afines al oficialismo hablaron de más de un millón, una cifra sin estimación independiente.
- El presidente pidió a los mayores de 70 años, que no están obligados a votar, que concurran a las urnas en el balotaje.
- Cuestionó el recorte de gastos anunciado por su rival, Flávio Bolsonaro, y la gestión de Jair Bolsonaro durante la pandemia.
- Hubo actos simultáneos en Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador, Brasilia, Goiânia, Maceió y Niterói.
Quiénes convocaron y quiénes hablaron
Según Agência Brasil, la marcha fue organizada por movimientos sociales y por comunidades de fans de artistas pop, y se sumaron hinchadas organizadas de Palmeiras y Corinthians, la organización de la Marcha del Orgullo LGBT+ de San Pablo y agrupaciones estudiantiles. De acuerdo con el portal Brasil de Fato, junto a Lula estuvieron en el escenario el vicepresidente Geraldo Alckmin, la primera dama Rosângela «Janja» da Silva y los gobernadores electos Jerônimo Rodrigues (Bahía), Elmano de Freitas (Ceará) y Rafael Fonteles (Piauí).
La cantidad de asistentes es motivo de disputa. Agência Brasil se limitó a señalar que hubo «miles» de manifestantes, mientras que Brasil de Fato y otros medios cercanos al Partido de los Trabajadores (PT) afirmaron que la convocatoria superó el millón de personas, sin precisar quién realizó ese cálculo.
Los ejes del discurso
Antes del acto, Lula sostuvo ante la prensa que la semana sería decisiva por la votación en el Senado del proyecto que pone fin a la escala laboral 6×1 (seis días de trabajo y uno de descanso), prevista para el miércoles 14 de octubre. El mandatario calificó como un intento de engañar a los votantes la propuesta opositora de postergar esa votación hasta después del balotaje y desafió al PL a mostrar cómo votará.
En su discurso cuestionó el ajuste del gasto público anunciado por Flávio Bolsonaro, que a su juicio podría perjudicar a los sectores de menores ingresos, y volvió a criticar la gestión sanitaria de Jair Bolsonaro durante la pandemia de covid-19. También destacó el crecimiento de la cantidad de graduados universitarios en el mercado laboral durante los gobiernos del PT y mencionó el avance en el Congreso de una enmienda constitucional de seguridad pública.
Uno de los mensajes centrales estuvo dirigido a los votantes de mayor edad. Lula, de 81 años, recordó que en la primera vuelta la abstención fue del 21,08% y pidió a las personas mayores de 70 años, para quienes el voto es optativo, que participen en la segunda vuelta.
Qué se juega en el balotaje
El acto se inscribe en la recta final de una campaña polarizada. Como informó este medio, los primeros sondeos para la segunda vuelta mostraron a Flávio Bolsonaro con una ventaja de cuatro puntos sobre Lula, y en los últimos días también hubo movilizaciones contra la candidatura del hijo del expresidente. Con la votación del 25 de octubre a la vista, el oficialismo apuesta a reducir la abstención y a captar a los indecisos, mientras la oposición busca sostener la diferencia que le atribuyen las primeras encuestas.
Fuentes: Agência Brasil; Brasil de Fato; Estado de Minas.
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