El candidato del PL, Flávio Bolsonaro, le pidió disculpas al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por haberlo llamado “nueve dedos”, una alusión al dedo que el mandatario perdió en un accidente laboral. El cruce se produjo durante el debate de TV Globo del viernes 23 de octubre, el último encuentro cara a cara antes del balotaje de este domingo 25 en Brasil. Lula, que ya había cuestionado a su rival por no haber trabajado nunca, respondió con dureza y le exigió que se retractara.
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Claves de la noticia
- El debate de TV Globo fue el último antes de la segunda vuelta presidencial, prevista para el domingo 25 de octubre.
- Según medios brasileños, Flávio Bolsonaro dijo que Lula “da con una mano y quita con nueve dedos”, mientras criticaba la política de salario mínimo e impuestos.
- Lula lo calificó de “miliciano” y le reclamó que pidiera perdón porque “el pueblo trabajador está mirando”.
- Flávio reconoció que lo había ofendido y pidió disculpas, aunque después reclamó que el presidente también se disculpe con los brasileños.
- Parte de la prensa brasileña consideró poco convincentes las disculpas.
Cómo fue el cruce en el debate
De acuerdo con la cobertura de medios brasileños como Jovem Pan, ISTOÉ, Brasil de Fato y Brasil 247, el episodio surgió cuando Flávio Bolsonaro criticaba la política económica del Gobierno y mencionó el valor del salario mínimo. En ese contexto empleó la expresión que hace referencia al dedo que Lula perdió siendo joven, en un accidente en una fábrica. La referencia no es nueva: el expresidente Jair Bolsonaro, padre del candidato, ya había usado el apodo “nueve dedos” contra Lula en 2021.
Lula reaccionó de inmediato. Acusó a su adversario de cruzar un límite, lo llamó “miliciano” y le exigió que pidiera disculpas ante los televidentes. Flávio, según los medios citados, admitió entonces que lo había ofendido, pidió perdón y aseguró que no tenía intención de agraviarlo. Acto seguido, devolvió la exigencia y pidió que el presidente también se disculpe con la población por los problemas que, a su criterio, marcaron su gestión.
Brasil de Fato, un medio de orientación afín al oficialismo, tituló que el candidato opositor “abandona la moderación ensayada” y que sus disculpas “no convencen”. Otros medios se limitaron a reseñar el intercambio y la contrarréplica de Flávio. Como en toda campaña, las lecturas varían según el medio, por lo que conviene atribuir cada valoración a quien la formuló.
Antecedentes: una campaña cargada de acusaciones personales
El episodio se inscribe en una segunda vuelta de tono áspero. En una declaración del 30 de septiembre, Lula afirmó que Flávio “nunca trabajó en su vida” y que inició su carrera política a los 21 años, cuando fue elegido concejal en Río de Janeiro, “apoyado por el crimen organizado”. Esas declaraciones fueron recogidas por Congresso em Foco, Bahia Notícias y O Liberal.
Durante el debate de Band, realizado el 18 de octubre, Lula repitió que su rival no había trabajado nunca y sostuvo que Flávio “conoce el colectivo por literatura”, en referencia a que nunca habría viajado en transporte público ni hablado con trabajadores. Esa discusión se dio, además, en medio del cambio de postura de Flávio sobre el fin de la jornada laboral de seis días por uno de descanso (la llamada escala 6×1), según informó Congresso em Foco.
En el plano político, la última semana de campaña estuvo marcada por los cruces de este tipo, más que por las propuestas. El debate de Globo, conducido por César Tralli y emitido después del Jornal Nacional, fue visto por ambos comandos como la última oportunidad de llegar al electorado indeciso antes de las urnas.
Qué puede pasar ahora
Con el balotaje a pocas horas, el efecto del cruce sobre el electorado es una incógnita. Los equipos de campaña intentarán instalar su propia lectura del intercambio en las horas previas y el domingo se conocerá si el episodio tuvo algún impacto en el voto. Ni los medios consultados ni esta redacción cuentan, por ahora, con datos que permitan medir ese efecto, por lo que cualquier conclusión sería prematura.
Lo que sí quedó registrado es un debate final atravesado por las acusaciones personales entre dos candidatos que, según el cierre de la primera vuelta, llegan a la definición en una pelea muy pareja. Habrá que esperar los resultados del domingo para saber si el intercambio movió algún voto.
Fuentes: Jovem Pan, ISTOÉ, Brasil de Fato, Congresso em Foco.
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