El Gobierno mantiene confianza en sus políticas y el protocolo antipiquetes ante el anuncio de paro
La CGT anunció un paro general convocado para el 24 de enero, y en el Gobierno de Javier Milei evitaron manifestar sorpresa ante la medida. Aunque había indicadores de que las acciones de la central obrera aumentarían con el tiempo, la decisión de establecer una fecha para la huelga general no sorprendió a la administración actual.
Desde las filas libertarias, tampoco mostraron preocupación por desafiar el protocolo antipiquetes establecido por el Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich. Las fuentes del Gobierno expresaron que están convencidos de lo que están haciendo y consideran la medida de la CGT como una reacción lógica de un grupo de poder que busca valorizarse.
En el Gobierno también cuestionaron la inactividad pública de la CGT en los últimos años, pese a los problemas económicos y sociales, y expresaron que la reacción sindical es una señal de que están haciendo las cosas bien y van a fondo, lo cual molesta a algunos sectores.
Además, indicaron que existen conversaciones informales con sindicalistas, como Héctor Daer y Gerardo Martínez, y asignaron esas conversaciones al ministro del Interior, Guillermo Francos.
