La fuerte crecida del río Iguazú obligó a desmontar este martes 13 de octubre las barandas de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, del lado brasileño de las Cataratas del Iguazú. Según los medios que siguen el caso, el caudal alcanzó unos 12.000 metros cúbicos por segundo, una cifra muy superior a la habitual, y las autoridades del parque tomaron la medida de manera preventiva para proteger la estructura.
Claves de la noticia
- Equipos del Parque Nacional do Iguaçu retiraron las barandas de la pasarela de la Garganta del Diablo del lado brasileño.
- El caudal reportado fue de alrededor de 12.000 m³/s; el flujo normal ronda entre 1.500 y 1.800 m³/s.
- En Brasil la pasarela ya había sido cerrada de forma preventiva el domingo 11 de octubre, con unos 8.800 m³/s.
- En la Argentina, el Parque Nacional Iguazú reabrió este martes los circuitos Superior e Inferior y el Sendero Verde.
- La Garganta del Diablo sigue cerrada del lado argentino, sin fecha de reapertura.
Qué se hizo en el lado brasileño
El desmontaje consiste en retirar las barandas de protección de la pasarela para que el agua y los objetos que arrastra el río no dañen la estructura. Se trata de una medida de prevención que se aplica cuando el caudal se acerca a niveles críticos.
Según las coberturas, los pronósticos indicaban que el caudal podía seguir en ascenso hacia el final de la tarde. Las cifras varían levemente según la fuente y el momento de la medición: algunos medios hablan de más de 12.000 m³/s y otros señalan que, a primera hora del martes, el caudal rondaba los 10.000 m³/s.
La situación en el Parque Nacional Iguazú
Del lado argentino, el parque había sido cerrado de forma preventiva por la crecida y reabrió este martes a las 8. Quedaron habilitados el Circuito Superior, el Circuito Inferior y el Sendero Verde. El circuito de la Garganta del Diablo continúa fuera de servicio y todavía no tiene fecha de regreso, y el Sendero Macuco permanece suspendido por el estado del terreno.
De acuerdo con lo informado por el presidente del Ente Municipal de Turismo de Iguazú, la Garganta del Diablo se cierra cuando el río llega a los 8.000 m³/s. Las autoridades evalúan el nivel del agua cada hora y no descartan nuevas restricciones si el caudal vuelve a subir.
Antecedentes de crecidas
No es la primera vez que el río pone en riesgo las pasarelas. En octubre de 2022, una crecida histórica arrastró buena parte de las estructuras que conducen a la Garganta del Diablo, y su reconstrucción demandó varios meses. Otras crecidas posteriores volvieron a obligar a cerrar el acceso y a plegar las barandas para reducir el daño. Los medios vinculan la situación actual con las lluvias en la cuenca alta y con el fenómeno de El Niño.
Qué puede pasar
La evolución dependerá de las lluvias y del comportamiento del río en los próximos días. Si el caudal baja por debajo del umbral de seguridad, los administradores del parque evaluarán la reapertura de los accesos y, en el lado brasileño, la reinstalación de las barandas. Mientras tanto, la recomendación para los turistas es consultar los canales oficiales del Parque Nacional Iguazú antes de planificar la visita, ya que los circuitos habilitados pueden cambiar de un día para otro.
Fuentes: Misiones Online, Diario HOY, Infobae y Canal 26.
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